Macetas peregrinas en Cativos Restollal

Haciendo honor al año Xacobeo y como buenos santiagueses que son, este curso el grupo de los mayores de la EI Cativos Santiago (Cativos Restollal) forman el aula de los “PEREGRINOS”. Su objetivo es cuidar y alegrar el Camino como mejor saben y, como están dispuestísimos/as a concienciarnos en el consumo responsable y ayudar al medio ambiente, se han descalzado para florecer y embellecer las preciosas sendas del Camino con unas estupendas “MACETAS PEREGRINAS”. Mirad lo que han hecho:

– Rescataron CALZADO que ya nousamos (tenis, botas…).

– Lo primero que hicieron fue pulverizar el calzado con ESPRAY BLANCO para que quede el fondo unicolor. Esto solo lo puede hacer un adulto, ¿vale?

– El siguiente paso es armarnos de PINCELES Y PINTURA de diferentes colores para darle nuestro toque especial, así que… adelante! A pintaaaar! Cómo nos gusta!

– Apartamos el calzado para que se vaya secando porque ahora toca ocuparse de la parte interior. Necesitamos VASOS DE YOGUR transparentes que llenaremos de tierra y que, luego, colocaremos dentro de los zapatos. Esto de jugar con la tierra es divertidísimo!!

– A continuación introducimos en la tierra un BULBO DE JACINTO. Estos bulbos son ideales para plantar en esta época del año. Brotan muy pronto y en primavera ya florecen.

– Por último introducimos el vaso en el zapato y… listo!! Hemos convertido unos viejos y feos zapatos usados de tanto peregrinar en unas preciosas MACETAS PEREGRINAS.

Cómo crear un compostador en 5 sencillos pasos

Compostaxe Cativos Restollal

Compostador de Cativos Restollal.

 

Hoy os traemos una maravilla elaborada por los peques de la escuela infantil Cativos de Restollal, un compostador, ¿Sabéis lo que es?

Pues se trata de un recipiente o depósito para transformar los residuos orgánicos en compost, o dicho de otra manera, abono orgánico. Un elemento imprescindible para que los huertos de los coles luzcan tan bonitos como los veremos en primavera, y que las plantas estén muy fuertes y sanas.

Compostador

Agujeros del compostador.

Por si queréis ponerlo en práctica en casa, sólo vais a necesitar una caja relativamente grande de poliespan, un cúter y utensilios para decorarla, como por ejemplo: pinturas, pegatinas, …

¡Atentos a cómo hacerlo!

  1. Debemos realizar unos cortes en la caja, como podéis apreciar en la foto de la derecha.
  2. Luego, lo que más gusta a los peques, pintarla con los rodillos y pegarle algún elemento decorativo para darle ese toque divertido que tanto nos gusta. Los gomets pueden ser una buena opción. 😉
  3. Una vez está todo perfectamente seco, tenemos todo listo para llenar el compostador de hierba que los peque de Cativos Restollal han reunido en el campo.
  4. Como estos días ha llovido e incluso nevado en Santiago de Compostela, no han necesitado echarle agua para humedecerla, pero si lo hacéis en casa, recordad que es posible que debáis humedecer un poco el contenido del recipiente o echarle un poco de agua.
  5. Es importante que durante la primera semana de nuestro compostador removamos el contenido dos veces al día; las siguientes, podemos hacerlo con menos frecuencia hasta llegar a dejarlo reposar durante unas semanas.

Si finalmente os animáis a construir vuestro propio compostador, además de hierba, podréis utilizar otro tipo de materia orgánica. Eso sí, ¡Ojo!, porque el olor que puede llegar a soltar es intenso. 😉

En próximos post os contaremos cómo de bien sienta este compuesto a las plantas.

El CAI Cativos «Nuestra Sra. de la Asunción» inicia su experiencia medioambiental

Alumnos del CAI "Ntra. Sra. de la Asunción" crean sus primeros semilleros.

Alumnos del CAI «Ntra. Sra. de la Asunción» crean sus primeros semilleros.

Treinta y nueve niños y niñas del Centro de Atención a la Infancia «Nuestra Señora de la Asunción» de Molina de Segura (Murcia) han querido vivir una auténtica experiencia medioambiental a través del programa Voz Natura, y por eso se han puesto manos a la obra para – con ayuda de sus educadoras – elaborar sus primeros semilleros con sólo 2 y 3 añitos.

Como siempre, lo más difícil es empezar, y a nuestros niños lo que más les ha costado es ese primer contacto con la tierra, aunque una vez perdido el miedo, no han dudado en manipular los siete tipos de semillas disponibles: lentejas, albahaca, tomillo, cilandro, melisa, orégano y perejil.

Pequeños del centro plantan las semillas.

Pequeños del centro plantan las semillas.

Las educadoras han aprovechado la actividad para hacer un pequeño intercambio de ideas con el que los niños han podido analizar las formas, colores y tamaños de cada una de las semillas antes de cultivarlas.

A lo largo del curso, los pequeños tendrán asignada la tarea diaria de observar la evolución de sus semilleros (totalmente personalizados con el nombre del alumno y la semilla que han plantado) y plasmar sus impresiones en una tabla.

Además, deberán estar atentos y saber si la tierra está mojada o necesita ser regada para que su planta crezca en las mejores condiciones.

Seguiremos muy atentos al progreso de cada una de estas semillas que, poco a poco, harán germinar una nueva planta y permitirá a nuestros «cativos» conocer cada una de las maravillas de la naturaleza que brota de los siete tipos de semilla con los que han trabajado en el centro.

Hasta el próximo post 😉

Alumn@s y educadoras participantes en la actividad.

Alumn@s y educadoras participantes en la actividad.