El Mirador comienza el curso Voz Natura a tope

Es de esperar que el huerto del PAI Mar de Colores luzca espectacular en unas semanas.

La Brigada Ecológica Cativos El Mirador siempre ha sido muy dispuesta, pero en este comienzo de curso se han lucido dejándolo todo ya encarrilado. Veamos:

Repasando conceptos.

Una de sus primeras preocupaciones ha sido idear un sistema de reciclaje que les permitiese ser efectivos y eficientes durante todo el curso. Así que para empezar, la seño les ha leído el cuento ¿Por qué debo reciclar? Descubriendo de esta forma cómo entre todos podemos cuidar y mejorar el medio ambiente.

Una vez ya estaba todo el mundo motivado, han tenido la genial idea de elaborar sus propios cubos de reciclaje, decorándolos en función de los materiales que deberían depositar en cada uno y poniéndolos ya en funcionamiento según terminaron la actividad.

De motivación, sobrados.

Pero no contentos con esto, tan solo unos días después ya estaban trabajando en su huerto, para lo que contaron con la ayuda de su amiga María, de Semilleros Mirajauca, que además de las semillas que iban a plantar, les proporcionó conocimientos e instrucciones para su huerto.

Finalmente, después de la clase magistral de María, la Brigada Ecológica Cativos El Mirador se puso manos a la obra para acondicionar su huerto y, posteriormente, procedieron a plantar las semillas que les habían regalado: lechuga,brócoli, cebolla, perejil, apio, eneldo y menta.

Seguramente volvamos a tener noticias de este huerto y su maravillosa brigada.

Pasito a Paso, ya podemos presumir de huerto

Como siempre, las familias de Santiago de la Ribera no dudaron en colaborar con el cole.

Como siempre, las familias de Santiago de la Ribera no dudaron en colaborar con el cole.

Pero según se acercaba febrero la situación se ha ido normalizando y la semana pasada por fin han podido realizar la primera plantación del año aplicando además las mejoras elaboradas en el taller de reciclaje: han reconstruido los espantapájaros Pepa y Berto y han creado cati-regaderas y contenedores para el agua.

Pepa y Berto en la revisión.

Revisión de Pepa y Berto.

En definitiva, para un momento tan significativo como la primera plantación de la temporada, las educadoras quisieron contar con la colaboración de las familias, y tras explicarles las actividades que se habían realizado previamente para acondicionar el huerto, procedieron a repartir los vegetales que se iban a plantar, todos ellos típicos en las huertas de la zona: brócoli, perejil y lechugas de los tipos iceberg, baby, roja y rizada.

Una vez finalizada la plantación y con la satisfacción del trabajo bien hecho tras una jornada tan diferente como divertida, solo queda realizar el seguimiento y mantenimiento del huerto para que los niños y niñas del cole se puedan llevar a casa los vegetales que han plantado y cuidado con tanta ilusión.

Aquí se puede apreciar claramente el trabajo de los nuestros y sus familias.

Aquí se puede apreciar claramente el trabajo de los nuestros y sus familias.

El milagroso huerto urbano de San Rosendo

Los niños y niñas de San Rosendo aprovecharon un pequeño hueco en la fachada para crear un huerto urbano.

El hueco en la fachada de San Rosendo ha sido suficiente para crear un huerto.

La escuela infantil San Rosendo de Ferrol (que se ha unido este curso a la Red Cativos) contaba con un pequeño espacio inutilizado en la fachada que las educadoras han decidido convertir en un huerto urbano vertical y para el que han organizado actividades en dos proyectos complementarios.

Adornando los semilleros.

Adornando los semilleros.

El primero de estos proyectos era la creación del huerto, para el que se sirvieron principalmente de materiales reciclados. El primero de ellos, un fantástico palé que pintaron entre todos y una vez fijado en la pared sirve e base para todo el huerto.

Detalle de la mariposa.

Detalle de la mariposa.

A partir de ahí la creatividad se desbordó y nuestra brigada elaboró múltiples soportes para su cosecha: unos semilleros reutilizando envases de yogur correspondientemente decorados; unas cajas de porexpán, cortesía de una mamá, para plantar especias y hortalizas; y unos maceteros cortando botellas de plástico diagonal y longitudinalmente. Además, las palas utilizadas para rellenarlos también fueron elaboradas cortando diagonalmente botellas pequeñas de agua.

- Otra semilla...

– Otra semilla…

Por otra parte, el segundo de los proyectos buscaba decorar el huerto urbanos con motivos otoñales aprovechando la dinámica de trabajo de los peques. Para lograrlo colorearon el cuerpo de unas mariposas y añadieron las alas con unas hojas secas recogidas en una salida al parque. Además elaboraron unos caracoles con plastilina amarilla para el cuerpo, un caparazón de castaña y una preciosa hoja a modo de alfombra.

Y este es el resultado final del huerto urbano de San Rosendo.

Y este es el resultado final.

Finalmente quedaba el proceso de montaje, para el que nuestra brigada recibió la ayuda de los vecinos, que muy dispuestos se prestaban a colaborar a su paso por delante de la escuela San Rosendo, apuntalando los maceteros verticales y atando con sedal los horizontales y los semilleros.

Ahora, una vez terminado todo el proceso, la brigada ecológica de Cativos San Rosendo deberá cuidar y supervisar sus plantas (cilantro, perejil, manzanilla, habas y zanahoria) mientras decide qué va a cocinar con ellas. ¿Se os ocurre algo?

Semilleros con vistas al mar de A Guarda

Los semilleros de A Guarda crecen en un privilegiado rincón con vistas al mar.

Los semilleros de la escuela infantil municipal de A Guarda crecen ahora en el privilegiado rincón Voz Natura con vistas al mar.

La escuela infantil municipal de A Guarda goza de una ubicación envidiable frente al mar, en primera línea de costa y con unas vistas espectaculares. El único inconveniente es que precisamente su proximidad con el océano Atlántico hace prácticamente imposible que su huerto funcione a pleno rendimiento.

Rellenamos con tierra...

Rellenamos con tierra…

Pero las brigadas ecológicas Cativos vuelven a la carga un año más e intentarán que esta vez sí, toda su cosecha llegue a buen puerto. Para ello, los mayores del cole han llevado a clase plantas de todo tipo que sus mamás y papás les han dado en casa. Este año, el huerto de A Guarda tendrá perejil, ajos, guisantes, judías, tirabeques, berzas y alguna planta más cortesía de las familias.

¿Sabes qué planta es?

¿Sabes qué planta es?

Para realizar esta actividad, nuestra brigada ha cortado varios cartones de leche a lo largo y así disponer de unos semilleros bastante amplios, ya que las plantas tendrán que permanecer ahí más de lo normal para hacerse realmente fuertes antes de tener que resistir la salitre del mar. Como es lógico, todos se lo han pasado en grande con el proceso: llenar los semilleros de tierra, enterrar las raíces, un poco más de tierra y darles de beber con sus regaderas.

¡Y regamos!

¡Y regamos!

Finalmente, han movido sus semilleros al rincón Voz Natura, con vistas al mar y bastante luz para que crezcan fuertes y así puedan sobrevivir ante todo un coloso como es el Atlántico. Mientras tanto, los mayores del cole serán los encargados de cuidarlas, para lo que han reciclado los contenedores de agua que elaboraron el año pasado. Además, tendrán la oportunidad de observar su evolución diaria y conocer el proceso de las plantas desde la semilla hasta su florecimiento, que si todo va bien y se convierten en verdaderas supervivientes, se producirá en el huerto que hay en el patio de la escuela.

Las inclemencias meteorológicas arruinan la cosecha de la EIM Ntra. Sra. de la Asunción

Semilleros Molina de Segura

Semilleros Molina de Segura

En este pequeño espacio que nos cede Voz Natura siempre os contamos las actividades que realizan nuestros “cativos“, pero hoy hemos amanecido con una triste noticia en la Escuela Infantil Municipal “Nuestra Señora de la Asunción” de Molina de Segura, las inclemencias meteorológicas del fin de semana en la zona han dejado a los peques del centro sin sus plantitas.

El fuerte viento de las últimas horas ha destrozado sus semilleros y arruinado la cosecha de tomillo, melisa, perejil, orégano, albahaca, cilindro y lentejas que los peques y las educadoras plantaron hace semanas con tanta ilusión.

Aunque poca cosa se va a poder aprovechar, los niños y niñas de Molina de Segura no pierden nunca las ganas de hacer cosas, por lo que estamos seguros de que en breve nos harán testigos de la nueva actividad de su huerto.

Os seguiremos informando 😉

Y que el ánimo no decaiga, porque estas cosas pasan hasta en las mejores cosechas.