Reciclando en familia

Taller de reciclaje en familia.

Taller de reciclaje en familia.

Todos conocemos la importancia de los padres en el proceso educativo de sus hijos, por eso, en Cativos Mediterráneo siempre intentan involucrar a las familias en sus actividades. La última, un taller de reciclaje con el que pequeños y mayores han aprendido a separar la basura  y depositarla en los contenedores correspondientes.

¡Ya sabemos reciclar!

¡Ya sabemos reciclar!

Además, con algunos de los materiales que juntaron – revistas viejas, botellines pequeños de agua, trozos de cartulinas viejas, papel de aluminio de los almuerzos, … – los pequeños han podido crear una divertida manualidad, una hucha con forma de cerdito.

¿Queréis ver el proceso y hacerlo en vuestras casas? 😉

Es muy sencillo. Primero deberéis reunir una serie de materiales que todos tenemos por casa:

  1. Revistas viejas.
  2. Restos de cartulina.
  3. Un botellín de agua.
  4. Pintura acrílica o témpera.
  5. Detergente en polvo.
  6. Papel albal, del que  nos sobra después de comernos el bocata.
  7. Ojos móviles.
  8. Cola.
  9. Un pincel.
  10. Un cúter.
  11. Un rotulador.
Materiales necesarios para realizar la manualidad.

Materiales necesarios para realizar la manualidad.

Una vez hemos juntado todos los ingredientes, ya podemos comenzar a elaborar nuestra hucha.

  1. Lo primero que debemos hacer es coger el botellín de agua vacío, acostarlo y hacerle una pequeña ranura en la parte superior con el cúter. Por ahí los peques meterán sus ahorros, por lo que no tiene que ser excesivamente grande.
  2. A continuación, debemos cortar en trocitos la cartulina y las revistas viejas. Podemos hacerlo con la mano, ya que no tienen que quedar perfectos.
  3. Seguidamente, con un poco de cola, vamos pegando los trozos de papel en la parte baja del recipiente para endurecerla.
  4. Lo siguiente es decorar nuestra hucha. Para ello podemos pintarla con pintura. Si vamos a utilizar témpera, para evitar que se vaya el color, podemos mezclar la pintura con un poco de detergente en polvo. El efecto será un pelín granulado, pero evitaremos que se nos vaya el color.
  5. Para finalizar, sólo tendríamos que poner las patitas a nuestro cerdito. En este caso lo hemos hecho con cuatro bolas de papel de aluminio que teníamos guardado del almuerzo, pero también se pueden utilizar tapones.
  6. Si colocamos los ojos móviles y le dibujamos la nariz y la boca con un rotulador negro, el resultado sería….

¡Tchán!

Hucha

En este caso, la actividad ha servido también para crear comunidad en la escuela infantil gracias a la participación de las familias, los niños y las educadoras del centro. Ahh, y nuestro querido Terri, que también ha estado presente. 😉

Terry en Cativos MediterráneoEn definitiva, parece que se lo han pasado muy bien porque ya nos han dicho que piensan repetir experiencia próximamente.