Los niños y niñas de Palencia saborean el otoño

Los niños y niñas de Palencia pudieron conocer, manipular y probar muchas frutas y frutos secos propios del otoño.

Los niños y niñas de Palencia conocieron, manipularon y probaron frutas y frutos secos de otoño.

En la escuela infantil municipal de Palencia adoran experimentar con el entorno y las estaciones son una oportunidad perfecta para conocer más sobre él. En este caso, el otoño nos brinda una gran cantidad de conceptos y elementos nuevos que los peques han ido descubriendo poco a poco.

Los más ¡pequeños también!

¡Los más peques también!

Una de estos elementos son las típicas hojas secas con las que todos identificamos esta época del año. Los niños y niñas del cole Casilda Ordóñez las han manipulado y jugado con ellas en una de las actividades más divertidas para ellos.

Expectación con los piñones

Descubriendo los piñones.

Además, el otoño también nos brinda gran cantidad de frutas y frutos secos que conocer, manipular y probar como la granada, el caqui y el membrillo (a mayores de aquellos con los que ya están familiarizados), que reclamaron toda su atención y sirvió de pretexto para que las educadoras insistiesen en la importancia de comer fruta para crecer sanos y fuertes.

¡Gracias familias!

Y esta es la exposición del otoño.

Nuestros peques también conocieron, aunque sin probarlos, algunos frutos secos como las nueces, avellanas y piñones. Sin embargo, las educadoras tuvieron la oportunidad de asar unas castañas y su alumnado pudo llevarse a casa un tradicional cucurucho especialmente preparado para ellos.

Estas actividades quedaron recogidas en una exposición en la que los papás y mamás colaboraron aportando dibujos realizados con los suyos y manualidades con elementos del otoño, además de frutos secos y hojas. Vamos, que les ha quedado una muestra chulísima.

Semilleros reciclados mientras no llega el buen tiempo

Las brigadas ecológicas de Palencia realizaron un fantástico trabajo con sus semilleros.

Las brigadas ecológicas de Palencia realizaron un fantástico trabajo con sus semilleros.

Las brigadas ecológicas Cativos de la EIM Casilda Ordóñez, han participado sin excepción en el taller de limpieza de espacios naturales. Allí aprendieron a distinguir los diferentes tipos de residuos e identificar que contenedor les corresponde.

Así se hicieron maestros del reciclaje.

Así se hicieron maestros del reciclaje.

Una vez adquirieron las nociones básicas del reciclaje, las educadoras decidieron que era hora de pasar al siguiente nivel, que consiste en aprovechar sus nuevas aptitudes para el taller de huerto.

Todos preparados...

Todos preparados…

Como las condiciones climatológicas aún no son las más adecuadas para realizar esta tipo de actividad al aire libre, las profes decidieron crear un semillero. Así, además de participar en el proceso de creación y su cuidado, los peques podrán ver de primera mano el proceso de crecimiento de las plantas.

El primer paso, rentabilizando al máximo sus conocimientos en reciclaje, consistió en separar los briks de leche para poder utilizarlos como recipiente para depositar las semillas.

... y por fin la acción!

… y por fin la acción!

A partir de este punto tiene lugar la que para muchos es la parte más entretida del proceso: plantar la semilla y experimentar con la tierra. La semilla en sí misma tampoco les dice gran cosa, por eso las maestras, siempre tan atentas a estos detalles, contaban con unas plantas ya crecidas para que pudiesen asimilar lo que les iba a pasar a sus semillas si las cuidaban bien.

Ahora hay que seguir cuidándolas para luego transplantarlas.

Ahora hay que continuar el mantenimiento para luego transplantarlas.

Hasta entonces, nuestras brigadas ecológicas continúan cuidando de sus semillas a la espera de que crezcan y el buen tiempo se quede con nosotros para poder transplantarlas al huerto. Pero mientras tanto, los niños y niñas del cole de Palencia continúan disfrutando del proceso como si fuese el primer día.