Un arco iris de sabores

Un arco iris de sabores

Un arco iris de sabores

Esta semana, los niños y niñas de Cativos A Guarda han podido descubrir un auténtico arco iris de sabores. ¿Nos acompañáis a descubrir el secreto de esta actividad?

Pues…¡Vamos allá!

Blog 1Sobre un mural previamente realizado por los peques en el aula, nuestros «cativos» han recortado imágenes de frutas y verduras de diversos colores de varios folletos de supermercado que aportaron las familias.

El siguiente peldaño de este arco iris de sabores fue clasificar cada uno de los recortes en la franja del color del arco iris que le correspondía por su gama cromática.

Como podéis observar en la imagen inferior, este fenómeno meteorológico y óptico dio a los niños de 2 y 3 años de la escuela infantil municipal de A Guarda, y a su educadores, la excusa perfecta para descubrir que de la huerta podemos sacar un arco iris completo.

Blog 2

De la huerta podemos sacar un arco iris de colores.

Pero a esta sesión con la que los más pequeños pudieron repasar los colores y los nombres de diversas frutas y hortalizas, todavía le quedaba la mejor parte: crear una completa brocheta de frutas para degustar cada uno de los colores del arco iris.

Brocheta multicolor

Brocheta multicolor

¡¡Riquísimas!!  😆

 

 

 

Un pozo para nuestro huerto

Pozo de Mogán

El huerto de Mogán ya tiene su pozo.

Ya han pasado unos meses desde que empezáramos a contar todo lo que hacen los peques de Cativos en cada uno de sus coles para cuidar el huerto, pero todavía no os habíamos hablado del pozo que han construido en la escuela infantil de Mogán.

La idea de crear el pozo nació de la necesidad de tener una fuente de agua próxima a su plantación, y poco a poco, han podido elaborarlo utilizando diversos materiales reciclados, naturales y fungibles:

  1. Proceso de decoración del pozo.

    Proceso de decoración del pozo.

    Un depósito o bidón de plástico.

  2. Madera.
  3. Cuerdas.
  4. Una rondana y balde de lata reutilizadas.
  5. Arena.
  6. Piedras.
  7. Pintura.
  8. Cola.
  9. Barniz.
  10. Brocha.
  11. Pinceles.
  12. Tornillos.

Una vez tuvieron cerca todo lo necesario, los niños y niñas y sus educadores cortaron el bidón de plástico a una altura a la que pudieran llegar todos y lo recubrieron de arena para, una vez pintado, dotarlo de un efecto de piedra, tal y como se aprecia en la imagen de la derecha.

Encima de su proyecto de pozo tuvieron que colgar la rondana, de la cual se sostendría el balde de lata que permitiría a los párvulos sacar el agua del pozo.

Alumnos de la escuela infantil rellenan de piedras y agua el pozo.

Alumnos de la escuela infantil rellenan de piedras y agua el pozo.

Una vez el pozo estuvo listo, nuestros «cativos» de Mogán lo llenaron de piedras para que la altura del agua fuera de unos 20 cm. aproximadamente, y a partir de ahí, el cuidado de este huerto canario fue mucho más sencillo, ya que los niños sólo tienen que sacar el agua del pozo con el balde y trasvasarlo a las regaderas para alimentar sus plantas.

Después de unos meses de trabajo y cuidados, en su huerto han brotado diversos tipos de hortalizas, cebollas, zanahorias, tomates, berenjenas, coles y calabacines. Todos ellos cultivados en recipientes de plástico reciclados.

A través de este tipo de actividades, el equipo educativo del centro pretende que los más pequeños adquieran, de forma lúdica, una actitud de cuidado y respeto por su entorno, mientras observan el proceso de transformación de las plantas que ellos mismos han cultivado.

La importancia de cuidar un recursos de vital importancia como el agua es otro de los aspectos positivos de esta actividad, así como la cooperación y el trabajo en equipo que han llevado a cabo los niños durante todo el proceso.

Huerto de la escuela infantil de Mogán.

Huerto de la escuela infantil de Mogán.