Pescando truchas en la Escuela Infantil A Ulloa

Cada participante en el concurso de pesca del cole pudo decorar su caña a placer.

Cada participante en el concurso de pesca del cole pudo decorar su caña a placer.

Coincidiendo con el segundo fin de semana de mayo Oroso celebra la Festa da Troita (Fiesta de la Trucha), un evento declarado de Interés Turístico en el año 2009 y que en 2017 celebra su XXI edición.

La población de truchas del certamen.

La población de truchas del certamen.

La Festa da Troita incluye actividades para todos los gustos y públicos. Empezando por el festival Oroso en Vivo, que cuenta con la actuación de algunas de las mejores orquestas en la Alameda de Góis; continuando con la feria de artesanía y oficios que junto con la exposición de coches antiguos, atraen la curiosidad de los visitantes. Las calles se llenan de actuaciones musicales y folclóricas, sin olvidar a los más pequeños, que son protagonistas de divertidas actividades como espectáculos de magia, talleres infantiles, juegos en familia realizados con material de reciclaje además de hinchables y barracas de todo tipo.

Aunque la celebración abarca tres días (de viernes a domingo) el día grande es precisamente este último, durante el que se puede degustar trucha a partir de las 12:00 horas en la Alameda de Góis y además, la gran mayoría de establecimientos hosteleros ofrecen también tapas elaboradas a base de trucha de forma gratuita.

Como siempre, gran trabajo en equipo.

Como siempre, gran trabajo en equipo.

Pero esta es algo más que una simple fiesta gastronómica, es también un evento deportivo dónde se celebra un campeonato de pesca para todo tipo de pescadores, incluídos los más pequeños, en el río Carboeiro (uno de los seis que surcan el territorio de Oroso). Y es precisamente este último detalle de la celebración lo que ha llevado a las educadoras de la Escuela Infantil Municipal A Ulloa a celebrar su propio campeonato de pesca.

Para ello han comenzado pidiendo a las familias que elaboren una trucha con material de reciclaje, que luego sería usada para el juego de pesca. También se solicitaron tubos vacíos de papel de aluminio o film transparente, con los que posteriormente elaborar las cañas.

Los concursantes pintaron los tubos para decorar sus cañas de pescar y la profe colocó la lana y el velcro para finalizarlas. Niños y niñas también pintaron una caja de cartón en la que se fueron depositando las truchas que las familias aportaban y en la que luego realizarían el juego.

De esta forma y mientras nuestros jóvenes pescadores no alcanzan la edad suficiente como para participar en el concurso de pesca del río Carboeiro, han podido acercarse a esa sensación con una sencilla actividad en su escuela.