Vedra sigue dando ejemplo cuidando su entorno

La Brigada Ecológica Cativos Vedra sigue un paso por delante en responsabilidad medioambiental.

Como ya pudisteis ver en la primera actividad del curso, la EIM de Vedra está ubicada en una zona con especial abundancia de árboles autóctonos. Recordarás que en aquel momento se sentaron las bases de lo que se trabajaría durante el resto del curso en el proyecto Voz Natura, así que la llegada de la primavera supuso un momento perfecto para continuar la experiencia y comprobar la evolución de la Brigada Ecológica Cativos Vedra.

¿Qué será esto?

Como es habitual, la idea de las educadoras es que las actividades realizadas sean lo más motivadoras posible y a la vez tengan una repercusión directa en el medio, así que la idea de pasar toda una jornada por el entorno de la escuela supuso un acontecimiento para los mayores del centro.

Al llevar todo el curso trabajando los conceptos que iban a desarrollar durante la mañana, no fue necesario realizar ningún tipo de explicación especial más allá de definir lo que iban a hacer:

  1. Limpieza del entorno.
  2. Separación de residuos.
  3. Reforestación.
  4. Reutilización de residuos.
  5. Planteamiento de nuevas actividades relacionadas.

¡A plantar!

¿Y cómo iban a hacer todo esto en una mañana? Te preguntarás con razón, pero la respuesta es muy sencilla: teniendo un gran plan.

La brigada salió decidida a ver cómo se encontraba el entorno de la escuela después de llevar una temporada sin visitarlo, aprovechando además la gran cantidad de plantas y fauna autóctona para hacer de exploradores e intentar saberlo todo a cerca de todo lo que se iban encontrando.

Recuperando fuerzas.

De vez en cuando se encontraban algún tipo de residuo, así que lo recogían y lo depositaban en su bolsa correspondiente. Después, se hacían con alguno de los semilleros de especies autóctonas que habían hecho en el cole (castaños o carballos) y lo plantaban en el sitio donde hasta entonces había basura.

Como es lógico, a mitad de la jornada hubo que hacer un descanso para almorzar y recuperar energía, asegurándose al terminar de que quedaba todo perfectamente recogido. Cuando finalmente terminaron de dejar perfecto el entorno de la escuela, volvieron al cole con todo lo que habían encontrado, porque de ahí iban a surgir más actividades.

¿Esto sirve?

En primer lugar habría que examinar los residuos para saber si podían separar algo aprovechable para el taller de reciclaje de la próxima semana. Y por último tenían que analizar todo lo que habían hecho, pues al fin y al cabo tenían un montón de información nueva con la que podrían trabajar en adelante, para hacer un herbolario o ampliar su álbum de fotos de animales con los nuevos que se habían encontrado en la salida.

Y así es como una vez más la Brigada Ecológica Cativos Vedra nos ha dado un ejemplo de cómo podemos cuidar nuestro entorno y pasárnoslo en grande sin realizar prácticamente ningún esfuerzo.