Dulce hogar para los pajaritos de La Xara

Cada una de las aulas de La Xara decoró y acondicionó su casita para los pajarillos de la zona.

Los niños y niñas de la EIM Mestra Vicenta Estela tienen una querencia especial por los pájaros, lógico teniendo en cuenta la cantidad de ellos que habitan por su zona y la tradición de «colombaires» de su pueblo.

¡Va a ser preciosa!

Estos colombaires son personas que se dedican a entrenar a sus palomas y luego hacen concursos en los que identifican a cada una de ellas por los diferentes colores en su plumaje. Es una actividad de ocio muy típica y que algunos conservan con cariño y respeto.

Pero es que además, este interés de los peques en las aves se debe a que precisamente por ese buen trato, es normal que estos animalitos, especialmente las propias palomas, se acerquen más de lo habitual para recoger la comida del suelo o incluso de las mesas de las terrazas. Ni que decir tiene lo que les alucinan sus despegues, vuelos y aterrizajes…

Así que teniendo esto en cuenta y que en el cole tenían dos casitas paradas, una para cada clase, han decidido que podría ser una buena forma de cuidar a esas aves que tanto les gustan y admiran.

Comida y agua…

Como es habitual, antes de ponerse a trabajar, las educadoras han llevado este tema a la asamblea para comentar cómo son, qué necesitan para vivir… Pero la motivación de los peques no permitió muchas más vueltas y se pusieron a trabajar.

Por lo tanto, una vez ya decididos, se pusieron inmediatamente a decorar las casitas de los que esperaban que fueran sus nuevos amigos. Una vez estas estuvieron terminadas, las llevaron al patio de atrás y las colgaron en un árbol dejándoles también agua y comida.

Ahora llegan todos los días al centro con la necesidad de ir a ver si ha pasado alguien por sus casitas y si es necesario reponer algo o si ya habían encontrado todo lo que necesitaban por ahí adelante.

La almendra también es protagonista en La Xara

Los niños y niñas de La Xara elaboraron unas deliciosas bolitas de almendra.

El naranjo suele ser la especie autóctona de la que hablamos cuando nos referimos a la EIM Mestra Vicenta Estela, pero no debemos olvidar que el almendro es otro de los árboles más característicos de la zona, por lo tanto no es de extrañar que las educadoras del cole también insistan todos los años en trabajar esta especie y su delicioso fruto.

Primer paso.

Y como ya sabe todo aquel que siga el blog, la forma más divertida y eficiente de trabajar con un alimento es siempre en el taller de cocina. De esta forma podrán manipularlo y experimentar directamente con él. Además, como es una actividad en la que los niños y niñas son los protagonistas de su aprendizaje, este es significativo, por lo que se multiplica el interés que muestran durante todo el proceso.

Como es lógico, para trabajar en el taller de cocina es necesaria una receta y esta vez se decantaron por hacer unas bolitas de almendra.

El toque final…

Lógicamente, el primer paso fue conocer el producto estrella, así que las educadoras les dieron las almendras aún con cáscara para que las pudieran manipular y experimentar con ellas.

A continuación hicieron lo mismo pero con el resto de ingredientes de la receta: leche, galletas, cacao, azúcar, mantequilla, almendra molida…

Y finalmente, como no podía ser de otra forma, han seguido paso a paso la receta hasta conseguir una masa homogénea con la que hacer las bolitas que luego rebozarían en la almendra molida y con las que se lo pasaron en grande.

Por supuesto, alguna se comieron, pero todo el mundo se pudo llevar a casa una muestra de estas deliciosas bolitas de almendra.

El nuevo huerto aromático de La Xara

La Brigada Ecológica Cativos La Xara supervisando su huerto aromático.

La Brigada Ecológica Cativos de la Escoleta Mestra Vicenta Estela de La Xara llevaban una buena temporada con ganas de poner en marcha su huerto escolar, ¿y qué mejor manera de comenzar que aventurándose con las plantas aromáticas?

Presentado el tema.

En primer lugar y teniendo en cuenta que podía haber miembros del grupo que no estuvieran completamente familiarizados con ellas, se aprovechó una de las asambleas de primera hora de la mañana para hablar sobre ellas y sobre algunos de los elementos necesarios para poner en marcha el huerto.

Una vez que ya se habían puesto en común los conocimientos de cada una de las dos aulas del cole, llegó el momento de preparar los semilleros. Como siempre, aquí todo el mundo pudo dar rienda suelta a su vena artística decorando sus semilleros elaborados con material reciclado.

Acabando los semilleros.

Una vez preparados, los llenaron con tierra, enterraron algunas semillas de orégano, romero y albahaca y regaron. Desde ese momento ya conocían el proceso de plantación, las diferentes semillas que había en los semilleros y cuáles eran aquellos de los que se tenían que hacer responsables.

Mientras los semilleros iban creciendo poco a poco, la Brigada Ecológica Cativos La Xara y sus educadoras aprovecharon para preparar el huerto del que disponen en la escuela. Cogieron sus herramientas y el sustrato para dejar la tierra en unas condiciones perfectas para las plantas.

¡Fresquísimo!

Antes de comenzar la propia plantación, los niños y niñas del cole tuvieron la oportunidad de oler y manipular las plantas una última vez antes de dejarlas en la tierra.

Como veis, en esta actividad han completado el ciclo de las plantas, pero también han conocido varios tipos y han trabajado con ellos, utilizando además las herramientas adecuadas y, en definitiva, convirtiéndose en unos expertos agricultores que seguramente nos sorprenderán en un futuro con sus dotes.

La fruta de La Xara es la naranja

La naranja es la fruta más representativa de la zona de La Xara, por eso es importante conocerla bien.

Los naranjos son unos de los árboles más característicos de la zona en la que se ubica la EIM Mestra Vicenta Estela de La Xara, por eso este curso han desarrollado una serie de actividades dirigidas para que los niños y niñas del cole se familiaricen con ellos, y por supuesto con las naranjas.

– ¿A cuánto van?

La idea es que estas actividades tuviesen una base esencialmente manipulativa y experimental, de forma que los cativos pudiesen ver directamente el naranjo en el huerto o conocer conceptos e historias que faciliten su reconocimiento e interés, tanto por el naranjo como por las naranjas.

De esta forma, los talleres propuestos fueron los siguientes:

  1. Exploramos nuestra fruta: la primera actividad consistió en la exploración de la naranja. Las educadoras llevaron un saco de naranjas al cole para que los peques las identificaran, las manipularan y experimentaran con ellas para irlas conociendo y familiarizándose con esta fruta poco a poco. Incluso jugaron con ellas y algunos querían comérsela, cosa que hicieron posteriormente en el almuerzo.
  2. Decoramos nuestro naranjo: los niños y niñas de las dos clases decoraron un naranjo con pintura de dedos y estampación con naranjas.

    – Me estoy quedando sin verde…

  3. Excursión al mercado del pueblo: en una de las actividades que más gustan en la escuela de La Xara, salieron del cole para visitar el mercado y así comparar las naranjas con las demás frutas, conocer al frutero e interactuar con él. Las excursiones son muy importantes porque se trabajan contenidos de todo tipo: conceptuales, como en este caso los nombres de las frutas y su identificación; procedimentales, interactuando con el frutero y realizando una compra; y actitudinales, ya que no deja de ser una actividad social en la que hay que mostrar valores como el respeto en las relaciones interpersonales.
  4. ¡A exprimir la naranja!: evidentemente no podía faltar una de las actividades estrella. Han utilizado diferentes exprimidores (manual y eléctrico) y han alucinado cuándo han visto directamente cómo salía zumo de la naranja y se lo podían beber. Por supuesto, semejante impresión suscitó un interés que las educadoras aprovecharon para explicar las bondades de las frutas y verduras y la importancia de llevar una alimentación equilibrada en la que hay que comer de todo.

    Del naranjo al cole.

  5. Excursión a un huerto de naranjos del pueblo: gracias a la colaboración de un familiar del cole que tiene un huerto de naranjos próximo a la escuela, pudieron hacer todos una salida y ver directamente dónde crecen los naranjos para dar naranjas y cómo los hay que cuidar o cómo evolucionan. Como ya hemos dicho, las salidas son de las actividades más productivas para los peques, ya que además de resultar divertidas, también los estimulan bastante a la hora de aprender.

En definitiva, se trata de aproximar a los niños y niñas del cole al conocimiento y exploración de su entorno natural más próximo, aprovechando de paso el aprendizaje de hábitos saludables, de respeto y cuidado por la naturaleza, de un buen proceder diario centrado en las 3R y su importancia… Y todo ello mediante actividades vivenciales y experimentales que ayudan al aprendizaje de los conceptos propuestos a través del contacto directo con diversos elementos de su entorno.

Un colombaire visita el centro de La Xara

La posibilidad de ver una codorniz tan de cerca retuvo la atención desde el primer momento.

La posibilidad de ver una codorniz tan de cerca retuvo la atención desde el primer momento.

La Brigada Ecológica Cativos La Xara ha tenido la suerte de conocer a un colombaire, una persona que se dedica a emparejar palomas.

¡Y aquí estamos!

¡Y aquí estamos!

Dicho especialista es el abuelo de uno de los alumnos del centro, y aunque no se pudo hacer con una paloma para mostrársela a los compis de su nieto, optó por acudir al centro con una codorniz, un ave de su misma especie y de la que se ha valido perfectamente para que la vieran e incluso tocaran, además de resolver todas sus dudas en cuánto a estética, costumbres, alimentación y, sobre todo, cómo cuidarla.

Así mismo, también ha aprovechado su visita para hablarles de una tradición tan bonita como curiosa, y es que el emparejamiento de las palomas obedece a un procedimiento particular.

La asociación a la que pertenece este colombaire tiene a su cuidado unas 40 o 50 palomas. Entre todos estipulan un día para realizar el emparejamiento, en el que sueltan una paloma hembra y además, cada uno suelta sus machos, que luchan por ver quién consigue emparejarse con la hembra.

En definitiva, esta actividad supuso una apertura a un nuevo mundo para los niños y niñas de La Xara, que desde ahora podrán ver al cielo con otros ojos.

Los deliciosos buñuelos de calabaza de La Xara

Los buñuelos de calabaza son un postre típico de La Xara.

Los buñuelos de calabaza son un postre típico del otoño de La Xara.

El otoño llega a su fin pero en las comunidades del sur de España aún hace poco que se empieza a hacer notar, por eso el cambio de estación con su ropa, comida y hábitos todavía no está del todo instaurado.

Es por eso que en el cole de La Xara han decidido darle un pequeño empujoncito trabajando con los productos típicos de la estación y qué mejor manera de hacerlo que con una receta típica de la zona: buñuelos de calabaza.

Para quién no los conozca, son un postre dulce (¡quién lo diría!) que se ha transmitido generación tras generación y para el que es necesario dedicar bastante tiempo para su elaboración, reposo y preparación.

Los niños y niñas de la escuela Mestra Vicenta Estela han hecho buñuelos para degustar en el cole y otros para llevarse a su casa y compartir con los suyos. La receta es la siguiente:

Ingredientes:

Amasando los buñuelos.

Amasando los buñuelos.

  • 1kg de calabaza
  • 500g de harina
  • 30g de levadura
  • 1 huevo
  • Canela
  • Ralladura de limón
  • Azúcar

Preparación: 

  • Hervimos la calabaza hasta que forme una pasta fácil de amasar y suave.
  • Deshacemos la levadura en un vaso de agua tibia.
  • Ahora cogemos la pasta de calabaza y le añadimos la harina, un poco de agua y la levadura. Amasamos y la dejamos fermentar 20 minutos.
  • Ahora añadimos la canela, la ralladura de limón y el huevo batido, y volvemos a amasar todo junto.
  • Una vez tenemos la pasta completa, con las manos mojadas para que no se pegue, vamos haciendo los buñuelos (bolas) y luego los freímos en aceite bien caliente.
  • Una vez hecho, los endulzamos con azúcar y ¡a comer!

Ya solo falta que probéis en casa y nos contéis que tal os han salido.

 

El cole de La Xara celebró sus propias fallas

Los pequeños falleros se lo pasaron en grande buscando sus ninots en el conjunto.

Los pequeños falleros se lo pasaron en grande buscando sus ninots en el conjunto.

Las fallas son una de las fiestas nacionales más celebradas, y en la EIM Mestra Vicenta Estela de La Xara no quisieron ser menos. Para lograrlo fue necesaria la colaboración de toda la comunidad educativa (educadoras, cativos y familias), que con esfuerzo e ilusión lograron organizar unos festejos en los que no faltó de nada: canciones, comidas, y por supuesto, los ninots.

Los peques estaban entusiasmados ante el gran día.

Los peques estaban entusiasmados ante el gran día.

Las fallas son una tradición muy arraigada y que levanta gran expectación entre los más pequeños, ya que además del colorido y la variedad de formas habituales, pueden identificar a sus personajes favoritos. Por eso, debido al tiempo y la dedicación que exigen, las labores comenzaron dos semanas antes de la celebración. Cada niño de las clases de Los Payasos y Los Magos tenía que crear, previo sorteo, un personaje del circo, que es la temática del proyecto anual de este curso.

Y por supuesto, la escuela también estaba engalanada.

Y por supuesto, la escuela también estaba engalanada.

¡Y vaya si lo hicieron! Las familias de los niños y niñas de la escuela se volcaron con las fallas de sus pequeños y, utilizando sobre todo materiales reciclados, presentaron unos fantásticos ninots que completaron el circo iniciado por las educadoras. Como podéis ver en las imágenes había de todo: payasos, magos, trapecistas y muuuuchos animales.

Finalmente, tras dos semanas en las que las fallas protagonizaron las actividades de la escuela, llegó el día grande. El 19 de febrero era la fecha señalada para la conocida cremà, pero por motivos de seguridad no se llegó a realizar.

Aún así, a nosotros nos convence más la versión de que debido al valor artístico del conjunto, nos hemos visto un año más con nuestros ninots indultats, lo que lógicamente es un gran orgullo para todos y especialmente para los maestros falleros, que como siempre, han realizado un trabajo excelente y de incalculable valor para los más pequeños.

Foto de familia, los maestros infantiles con su conjunto fallero.

Foto de familia, los maestros infantiles con su conjunto fallero.