Los monstruitos come tapones de la EI Tizas

Como es habitual, los peques demuestran que ayudar a quién lo necesita puede ser muy divertido.

La Escuela Infantil Tizas ha sido el último centro educativo de San Javier en unirse a nuestra Red de Escuelas Infantiles, pero eso no quita que haya asumido perfectamente los valores Cativos y busque constantemente generar un impacto positivo en su entorno.

Hambre de tapones.

Esta vez han decidido colaborar con Aidemar, una asociación de San Javier sin ánimo de lucro integrada por familias con hijos e hijas que presentan necesidades educativas de apoyo específico y que viene desarrollando actividades desde 1982. Con enorme esfuerzo, esta asociación se ha convertido en un recurso de referencia en materia de atención a la diversidad.

Para poder echarles una mano, nuestras compis de Tizas se han propuesto realizar una recogida de tapones en el cole, pero al no tener colectores en los que depositarlos se han tenido que inventar unos.

La recogida del éxito.

Valiéndose de unas garrafas de agua ya vacías, las han recortado y decorado con goma EVA para crear a los dos monstruitos que protagonizarían esta historia en el cole. Porque como era de esperar llegado el momento de presentarlos en sociedad, la idea con la que se quedaron los peques era que había que llenar esas barrigas de tapones a toda costa.

Así que no solo se tuvieron que zampar todo cuanto tapón había en el cole, si no que trajeron un montón de ellos de casa y en poco tiempo ya se había recogido una cantidad considerable como para que la vinieran a recoger.

Visto el exitazo y la multitud de ventajas, porque no olvidemos que al darles de comer a los monstruitos nuestros peques también están trabajando su psimotricidad fina, lo lógico sería que a partir de ahora Aidemar cuente con un notable suministro de tapones desde la Escuela Infantil Tizas.

Tizas pone en marcha su proyecto de huerto

La Escuela Infantil Tiza va a poner en marcha este curso su propio huerto escolar.

La Escuela Infantil Tizas, de San Javier, se encuentra en una zona privilegiada para la agricultura, como ya pudisteis leer en anteriores entradas. Por eso es lógico que los mayores del cole se hayan decidido a plantar su propio huerto.

¡Gomets por todas partes!

Obviamente el proyecto Voz Natura es el mejor contexto para lanzar la iniciativa, así que en diferentes sesiones de su taller han ido dando poco a poco, sin prisa pero sin pausa, todos los pasos necesarios para acabar teniendo su propio huerto escolar.

En la primera sesión fabricaron sus semilleros. Para eso se valieron de los vasitos de yogur que ya se habían comido, de forma que pudieron reutilizar el envase y darle una nueva vida. Aunque también hay que reconocer que eran un poco sosos, por eso se centraron en decorarlos y personalizarlos, que fue una excusa perfecta para poder darle un poco de vida a todo el talento artístico que atesoran estos niños y niñas.

Con las preciosas macetas ya preparadas llegó la hora de darles el uso para el que se prepararon, por eso la Brigada Ecológica Cativos Tizas se armó con tierra y semillas y se puso manos a la obra. En ese tremendo huerto que están preparando habrá: rabanito redondo rojo, perejil de hoja lisa, hinojo de Florencia, escarola doble de verano, mostaza blanca, tomillo, cilantro, rúcula, espinaca Viroflay, perifollo común, lechuga romana larga, cebollino, eneldo y manzanilla. Es decir, una variedad espectacular que probablemente acabarán degustando en el comedor.

¿Qué plantaré aquí…?

Después de regar y comprobar que estaba todo bien, las macetas viajaron a su primer destino: la ventana del cole. Ahí pasarán el principio de su vida para que los niños y niñas del centro puedan ver todos los días cómo evolucionan y aprender de su crecimiento, regarlas y ¡contarnos que ya ha salido algún brote! A lo largo del curso intentaremos contaros cómo progresa esta preciosa iniciativa.

 

La EI Tizas se va de romería por San Blas

Los huertanos y huertanas de Tizas con su trono de San Blas.

Los niños y niñas de la Escuela Infantil Tizas, de San Javier, volvieron a celebrar un año más la Romería de San Blas, aunque a diferencia del curso pasado, este año no pudieron contar con la participación de sus compis del CAI Pasito a Paso.

Esta vez decidieron que la celebración transcurriría íntegramente en el interior de la escuela, por eso todo el mundo, excepto los bebés, colaboró en la preparación de los trajes de huertanos tan típicos de la fiesta y, por supuesto, en la elaboración del trono.

Finalmente, con todos los elementos indispensables ya preparados, solo quedaba celebrar la romería, con el paseo a hombros del santo y, por supuesto, las canciones tradicionales con las que amenizaron la fiesta cantando y bailando.