El CAI Pasito a Paso recoge su primera cosecha

Todos los participantes coincidieron en que la primera cosecha ha sido un éxito.

Todos los participantes coincidieron en que la primera cosecha ha sido un éxito.

La Brigada Ecológica Cativos Santiago de la Ribera se ponía manos a la obra junto a sus familias el pasado mes de enero para realizar una interesante plantación en su huerto escolar.

Algunos momentos estelares...

Algunos momentos estelares…

Cuatro meses después, los participantes de aquella actividad volvieron a unir fuerzas para realizar la recolección de la cosecha.

Durante todo este tiempo, los mayores del CAI Pasito a Paso se encargaron de cuidar los vegetales y seguir permanentemente la evolución de su huerto.

Sin embargo, la gran mayoría de sus familiares no tuvieron la misma suerte y no han podido comprobar la evolución de su trabajo, así que ya os podréis imaginar su sorpresa cuándo descubrieron el resultado de aquella plantación.

Una vez realizada la recogida de la cosecha, tocó el reparto para que todo el mundo se pudiese llevar a casa y catar el producto de los esfuerzos de los niños y niñas del cole, que se mostraron muy ilusionados por poder compartir con sus familias una actividad en la que han trabajado tanto durante los últimos meses. Y a nosotros solo nos quedan palabras de agradecimiento por su permanente predisposición a colaborar con el cole.

Las inclemencias meteorológicas arruinan la cosecha de la EIM Ntra. Sra. de la Asunción

Semilleros Molina de Segura

Semilleros Molina de Segura

En este pequeño espacio que nos cede Voz Natura siempre os contamos las actividades que realizan nuestros «cativos«, pero hoy hemos amanecido con una triste noticia en la Escuela Infantil Municipal «Nuestra Señora de la Asunción» de Molina de Segura, las inclemencias meteorológicas del fin de semana en la zona han dejado a los peques del centro sin sus plantitas.

El fuerte viento de las últimas horas ha destrozado sus semilleros y arruinado la cosecha de tomillo, melisa, perejil, orégano, albahaca, cilindro y lentejas que los peques y las educadoras plantaron hace semanas con tanta ilusión.

Aunque poca cosa se va a poder aprovechar, los niños y niñas de Molina de Segura no pierden nunca las ganas de hacer cosas, por lo que estamos seguros de que en breve nos harán testigos de la nueva actividad de su huerto.

Os seguiremos informando 😉

Y que el ánimo no decaiga, porque estas cosas pasan hasta en las mejores cosechas.

Pepito, el espantapájaros del Salnés

Cabeza del espantapájaros elaborado por los alumnos de la escuela infantil "Mafalda" Hospital do Salnés.

Cabeza del espantapájaros elaborado por los alumnos de la escuela infantil «Mafalda» Hospital do Salnés.

Los niños tienen siempre una gran curiosidad e interés por observar su entorno y descubrir los cambios que se producen en el, sobre todo con respecto a la naturaleza y las alteraciones que provocan las distintas estaciones.

Por eso, desde la escuela infantil «Mafalda» del Hospital do Salnés (Vilagarcía de Arousa), han querido programar una serie de experiencias muy positivas para el desarrollo personal de cada uno de los niños. Un conjunto de tareas con las que, a través del juego, trabajar diferentes elementos imprescindibles en su formación, pero siempre adaptados a las características del grupo.

Semilleros Salnés

Semilleros Salnés

La idea de las educadoras del centro era partir de cuentos y situaciones fantasiosas y motivadoras para llegar a la observación de la realidad en un proceso natural de conquista del mundo que les rodea. ¿Tiene buena pinta, verdad? 😉

Pues nos metemos de lleno en materia porque, nuestros niños y niñas do Salnés, tras plantar las semillas en su particular huerto, asentado en unas originales macetas elaboradas por los peques con botellas de plástico, al ver crecer sus plantitas se dieron cuenta de que debían de tener cuidado, ya que aquellos granitos se estaban convirtiendo en un suculento manjar y podían venir los pajaritos a comérselas.

Alumna del centro repasando a través de una manualidad el vocabulario del rostro.

Alumna del centro repasando a través de una manualidad el vocabulario del rostro.

De este inofensivo comentario surgió la idea de hacer un espantapájaros que defendiera su cosecha.

Poco a poco, y de un simple rollo de cartón, los peques comenzaron a hacer la cara de su muñeco preguntándose todos los elementos que debían poner en ella. ¡Ojos!, ¡Nariz!, ¡Boca! …. repasaron los «cativos», y rebuscando entre los materiales que había en el cole, fueron encontrando diferentes elementos para reutilizar y crear su espantajo.

Pero esto no era todo, uno de los peques del centro, se fijó en que al protector de su huerto le faltaba… ¡pelo! Y entre todos, dotaron al que ya conocían como Pepito, de una frondosa melena.

Pepito el espantapájaros ya tiene pelo.

Pepito el espantapájaros ya tiene pelo.

Aunque hoy han querido explicarnos cómo la sencilla actividad de crear un espantapájaros puede servirnos enormemente para trabajar vocabulario u otros elementos de interés para los más pequeños, este ejercicio forma parte de un proyecto más amplio que realizan en el centro desde principios de curso y que seguro proporcionará más capítulos a esta bitácora digital.

Hasta el próximo post 😉