San Rosendo celebra «La noche de las Pepitas»

La celebración de San Rosendo fue el mejor prolegómeno posible para "La noche de las Pepitas" .

La celebración de San Rosendo fue el mejor prolegómeno posible para «La noche de las Pepitas» .

La víspera de San José es una fecha muy señalada en Ferrol, ya que durante esta noche sus calles se llenan de laúdes, mandolinas y bandurrias para celebrar «La noche de las Pepitas». Esta fiesta del siglo XIX, declarada Interés Turístico en Galicia, es protagonizada actualmente por treinta rondallas vestidas con capas en las que no faltan cintas y escarapelas y sacan a la calle música de habaneras, valses, danzones, etc.

El kit completo.

El kit completo.

Las mujeres ferrolanas asomadas al balcón reciben los sones de las rondallas desde lo alto, y es que cada rondalla elige una madrina que la acompaña, además de en el pasacalles, en la actuación de la plaza del Marqués de Amboage, una de las más emblemáticas de Ferrol.

Como no podía ser de otra forma, la Brigada Ecológica Cativos San Rosendo no ha querido dejar pasar la oportunidad de sumarse a tan emblemática fiesta y se ha puesto manos a la obra.

Primeramente han comenzado con las capas. Para ello, han utilizado bolsas de basura de color negro en las que han realizado una abertura a cada lado de la misma, de este modo la bolsa es más amplia y se puede utilizar de capa.

Los peques no perdieron detalle de la increíble actuación.

Los peques no perdieron detalle de la actuación.

En las capas reales, los componentes de las rondallas llevan unas escarapelas de las cuales les cuelgan unas cintas. Nuestra brigada ha cortado papel de seda, en forma circular hasta formar varias capas, y a continuación los han grapado en el centro. Para tapar las grapas han colocado un gomet en el centro de la escarapela. Unido a esta escarapela han trozos alargados de papel de charol de varios colores de forma que queden colgados.

Mientras que las rondallas llevan en la parte superior unos “cuellos”, los niños y niñas de San Rosendo han utilizado papel charol de color amarillo, dándole forma de pico. Posteriormente, han cortado dos trozos de igual tamaño y después los han unido con cinta de doble cara, formando un pico. A los extremos han colocado lana para que así puedan ser más fáciles de poner y quitar.

También se pueden encontrar escudos en las capas de los componentes de las rondallas. En este caso, las capas de San Rosendo han lucido cuatro: el de Ferrol, Galicia, España y Cativos. Estos escudos los han coloreado con ceras de colores para finalmente pegarlos en la sus respectivas indumentarias.

Finalmente, cuando todo este proceso había terminado, ya solo faltaba celebrar «La noche de las Pepitas» en el cole, impensable sin la participación de don Manuel Galán Ucha (también conocido como el abuelo de Paula), miembro de la Rondalla Trovadores de Ares. Como estaba previsto, la música de las rondallas, sus vestimentas, bailes y sonrisas inundaron la Escuela Infantil San Rosendo en una jornada diferente para los peques y que será la primera de muchas celebraciones en su ciudad.

El magosto, como en Vedra, en ningún sitio

Los niños y niñas de Vedra vivieron la semana del Magosto con mucha intensidad

Los niños y niñas de Vedra vivieron la semana del Magosto con mucha intensidad

El mes de noviembre es el mes del Magosto, una fiesta tradicional de origen celta que aún pervive en algunas zonas del norte de España como Galicia, Cantabria, Asturias o León y cuyos elementos comunes son la castaña y el fuego.

Castañera, al rincón

Castañera, al rincón

Por eso en la escuela infantil municipal de Vedra han dedicado una semana a esta celebración pagana, así que vamos a hacernos una idea de todas las actividades desarrolladas hablando de los talleres de manualidades, reciclaje y huerta, además claro está, de la propia celebración.

Empezando por el taller de manualidades, los niños y niñas del cole salieron al jardín de la escuela para recoger erizos, castañas, bellotas, setas… que le sirvieron para montar el rincón del otoño. En otra actividad y con vista a la celebración también elaboraron una castañera y cucuruchos de papel de periódico en los que recoger sus castañas y poder comérselas y llevárselas para casa. Por su puesto no podía faltar el mural y la corona temática que tanto les gusta.

¡Otra reforestación en Vedra!

¡Otra reforestación!

Para el taller de reciclaje recuperaron algunas de las castañas que recogieron en su salida para crear unos caracoles con restos de plastilina a modo de cuerpo. El taller de reciclaje es muy importante para estimular su creatividad, la idea es extraer grandes ideas de aquellos elementos que otros desechan.

Por su parte, para el taller de huerta han decidido plantar castañas, bellotas y nueces en vasos de yogur recuperados de las comidas y meriendas. Después de todo, los terrenos de la escuela son perfectos para estas plantas.

Al final de la semana ya solo faltaba la celebración a la que lógicamente llegaron con unas ganas tremendas. Para que fuese posible, las familias colaboraron una vez más dándoles a los peques un puñado de castañas ya pinchadas para asar en el cole. La verbena se completó con bailes y música típica gallega.

La fiesta del rey «Jaume primer» en La Xara

La visita real bien merecía una foto de familia (caballo incluído).

La visita real bien merecía una foto de familia (caballo incluido).

Hace exactamente un mes se celebraba el Día de la Comunidad Valenciana y en el cole de La Xara, dónde disfrutan mucho sus tradiciones, no dejaron pasar la ocasión de organizar un encuentro muy especial: el rey Jaume I visitaría el cole y era necesario estar preparados para la ocasión.

Capa de pintura al escudo.

Capa de pintura.

Por ese motivo los niños y niñas de la escuela se pusieron manos a la obra y elaboraron una bandera de la Comunidad Valenciana con la que recibir al monarca, pues al fin y al cabo, su entrada en Valencia es la gesta que se conmemora en el día de la comunidad autónoma.

Ornamentación.

Ornamentación.

Pero este detalle no les pareció suficiente, y a modo de homenaje tuvieron en cuenta que Jaume I era un conquistador y cabalgaba con un escudo que lo protegía de sus enemigos. Por eso mismo, aprovecharon unos recortes de cartón para realizar el suyo propio. Lo pintaron de marrón con esponjas y después añadieron un dragón que decorase su escudo y transmitiese fuerza y valor en el fragor de la batalla.

Con todo preparado, solo faltaba esperar la visita del rey y su corcel. Una vez en el centro, Jaume I aprovechó la mañana para contar su historia, jugar y cantar canciones como Sóc cavaller…

Momento de la recepción al rey Jaume I y su caballo.

Momento de la recepción al rey Jaume I y su caballo.