En el centro de conciliación Los Alcázares aprendieron cómo ahorrar agua y luz

El centro de conciliación Los Alcázares, en Murcia, puso en marcha en el mes de enero una campaña de concienciación para el ahorro de luz y de agua, en la que se implicaron tanto los alumnos y alumnas del centro del Grupo CATIVOS como sus familias. En esta actividad participaron niños y niñas del aula de 2 y 3 años, su educadora y la auxiliar.

Así, en el centro empezaron a trabajar para concienciar a los pequeños y pequeñas de que hay que apagar la luz cuando no estemos en algún lugar; o cerrar el grifo del agua cuando nos estemos enjabonando las manos, nos estemos cepillando los dientes o nos enjabonemos mientras nos duchamos. Las docentes dieron a sus alumnos y alumnas pegatinas para llevar a casa y pegar cerca de interruptores de luz y grifos de agua, con los mensajes: ‘¡No te dejes la luz encendida!‘ y ‘¡Acuérdate de cerrar el grifo!‘.

Como veis en estas imágenes, también utilizaron estas mismas pegatinas en las puertas y grifos del propio centro.

El CC Los Alcázares presenta: los paparajotes

Los paparajotes son una de las delicias mejor guardadas por los murcianos.

El Centro de Conciliación de la Vida Laboral y Familiar de Los Alcázares se ha unido a la iniciativa de presentarse al resto de centros de la Red de Escuelas Infantiles Cativos y ha apostado por compartir la receta del postre por excelencia de la huerta murciana: los paparajotes.

El chef Simón con su masa especial.

Pero antes de ponerse con ella, los niños y niñas de Los Narejos entendieron que era necesario equiparse como es debido, así que comenzaron la semana elaborando sus propios gorros de cocina y estolas, decorados todos según el gusto de cada chef.

Y una vez solucionado este primer contratiempo, el equipo de cocina se puso manos a la obra elaborando una masa con leche, harina y huevos con la que luego rebozarían hojas de limonero para después pasarlas por la sartén (friéndolas en aceite, nada raro). Después se les espolvorean azúcar y canela y ya están listas para comer, pero es importante tener en cuenta que solamente se come el rebozado, no la hoja.

Este plato fue introducido en Murcia por los árabes, y se hizo muy habitual (incluso diario) en las casas de la huerta y el campo por su sencillez y por lo económico y habitual de sus ingredientes.

Actualmente es el postre por excelencia de las barracas de la Semana de la Huerta, que se celebran a mediados de agosto con actividades como bailes regionales murcianos, degustaciones de comida tradicional, desfiles huertanos, etc.