El Mirador comienza el curso Voz Natura a tope

Es de esperar que el huerto del PAI Mar de Colores luzca espectacular en unas semanas.

La Brigada Ecológica Cativos El Mirador siempre ha sido muy dispuesta, pero en este comienzo de curso se han lucido dejándolo todo ya encarrilado. Veamos:

Repasando conceptos.

Una de sus primeras preocupaciones ha sido idear un sistema de reciclaje que les permitiese ser efectivos y eficientes durante todo el curso. Así que para empezar, la seño les ha leído el cuento ¿Por qué debo reciclar? Descubriendo de esta forma cómo entre todos podemos cuidar y mejorar el medio ambiente.

Una vez ya estaba todo el mundo motivado, han tenido la genial idea de elaborar sus propios cubos de reciclaje, decorándolos en función de los materiales que deberían depositar en cada uno y poniéndolos ya en funcionamiento según terminaron la actividad.

De motivación, sobrados.

Pero no contentos con esto, tan solo unos días después ya estaban trabajando en su huerto, para lo que contaron con la ayuda de su amiga María, de Semilleros Mirajauca, que además de las semillas que iban a plantar, les proporcionó conocimientos e instrucciones para su huerto.

Finalmente, después de la clase magistral de María, la Brigada Ecológica Cativos El Mirador se puso manos a la obra para acondicionar su huerto y, posteriormente, procedieron a plantar las semillas que les habían regalado: lechuga,brócoli, cebolla, perejil, apio, eneldo y menta.

Seguramente volvamos a tener noticias de este huerto y su maravillosa brigada.

¡Santiago de la Ribera ya tiene su huerto escolar!

La inauguración del huerto escolar era un momento muy esperado por todos.

La inauguración del huerto escolar era un momento muy esperado por todos.

¡Nadie se lo quiso perder!

¡Nadie se lo quiso perder!

Los niños y niñas del CAI de Santiago de La Ribera tuvieron el privilegio de estrenar su huerto escolar el pasado día 13 de noviembre. Este momento, muy esperado sobre todo por los mayores del cole, contó con la asistencia del alcalde de San Javier entre otras personalidades como el concejal de Agricultura y Medio Ambiente, sin el que sería imposible esta preciosa iniciativa que tanta ilusión ha creado entre alumnado y personal docente.

A este importante momento en la aún corta vida de la escuela asistieron también las familias, que tuvieron la oportunidad de visitar el aula de sus retoños y ver el resultado de algunos de los talleres en los que han estado trabajando, especialmente aquellos que se desarrollaron con el objetivo de aprovechar todo el potencial de su huerto.

Un huerto con talento.

Un huerto con talento.

Algunos de los utensilios para la atención y cuidado del huerto elaborados por los niños y niñas de dos años son los espantapájaros Pepa y Berto, dos contenedores de agua para aprovechar la escasa lluvia de la zona, un anemómetro para identificar los días de viento, un comedero para los pájaros y por supuesto regaderas. Como no podía ser de otra forma, todo este material ha sido elaborado con productos reciclados, concienciando a los peques de la importancia de preservar el medio ambiente y a la vez estimulando su ya de por sí increíble creatividad.

¡Esto promete!

¡Esto promete!

A continuación se procedió al riego y plantación de los semilleros donde cada alumno, ayudado por su progenitor y bajo la supervisión de su tutora, plantó verduras típicas de la zona: lechugas baby, rizada y morada, acelgas, brócoli y apio. Además, en unos maceteros contiguos al huerto, también plantaron flores y plantas aromáticas como zinnias, tagetes y guisantes aromáticos, que además de decorar el huerto cuando crezcan y florezcan, permitirán que las educadoras trabajen conceptos relacionados con la naturaleza como la diferencia entre plantas comestibles y ornamentales.

Ha sido un trabajo coordinado.

Ha sido un trabajo coordinado.

Aunque el huerto cuenta con un sistema de riego por goteo, los niños y niñas del CAI saldrán al menos un día a la semana con sus regaderas para cuidar su plantación, mantenerla limpia de hierbas que dificulten su crecimiento y familiarizarse con los cuidados que necesitan y su evolución, observando y experimentando el proceso de desarrollo de su plantación.

Ahora, toca esperar tres meses hasta que llegue el momento de recoger la primera cosecha y de la cual tendréis noticias frescas.