En el EIM Montesinos vivieron un Halloween diferente, con historias de Samaín y actividades de reciclaje

Coincidiendo con la celebración de la fiesta del Samaín, en la EIM Miguel Hernández Los Montesinos, en Alicante, han intentado acercar a sus alumnos y alumnas a una tradición cultural diferente.

En esta zona, ya hace años que se celebra la conocida fiesta, importada de Estados Unidos, de Halloween. Sin embargo, mucho más cerca de nosotros, en nuestro país, en Galicia, se celebra SAMAÍN.  El Samaín ya se venía celebrando en Irlanda antes incluso de que el cristianismo adoptara el día 1 de noviembre como festividad para homenajear a todos los santos. En esta tradición se honraba a los antepasados de las familias y se utilizaban máscaras y disfraces de espíritus dañinos para repelerlos, es una tradición lúdica, festiva y propia.

Para espantar a los malos espíritus, los jóvenes fabricaban sus calaveras de melón, hasta que con el descubrimiento de América llegaron las calabazas, y su finalidad era la misma: espantar a los malos espíritus en las noches de transición entre el verano y el oscuro invierno.

Posiblemente de este rito primitivo se originan la proliferación de CRUCEIROS, tan relacionados con el Camino de Santiago, y del que uno de sus significados es proteger al peregrino.

Como han podido comprobar en esta escuela Cativos, Samaín tiene unos orígenes antiquísimos relacionados con las tradiciones celtas. Los disfraces y las calabazas, tal cual las conocemos ahora, tienen su paralelismo con las máscaras y pieles de animales que se utilizaban para protegerse de los malos espíritus.

En este cole han estado trabajando un HALLOWEEN DIFERENTE: SAMAÍN, durante la semana del 26 al 30 de octubre con diferentes actividades. En la entrada del centro, desde el primer día, pusieron un  mural  de Samaín: un castillo tenebroso, donde vive la ‘Bruja Tapita’ o la ‘Meiga Tapita’ (les explicaron que en Galicia se llaman ‘meigas’ a las brujas). En las asambleas han contado historias (sin miedo) de Meigas que vivían en sus castillos y tenían calabazas en su jardín.

Pintando un piececito con pintura de dedos a cada uno, hicieron a sus Brujita Tapita con su enorme escobillón.

Con calabaza asada pintaron en todas las aulas unas calabazas gigantes para decorar el pasillo.

Con retales de cartulinas (para reciclar) hicieron un taller monstruoso, en el que elaboraron monstruos con formas geométricas y ojos.

El viernes 30 de octubre, para finalizar, todos los que quisieron acudieron al cole disfrazados y realizaron un taller -cada clase en su aula- de galletas con formas de Halloween. Además de probarlas, cada uno se llevó la suya a casa para enseñarlas a sus familias.

Y así dieron por finalizada una semana muy intensa, en la que se adentraron en una tradición cultural tan antigua como apasionante! 🙂

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