Monthly Archives: diciembre 2018

El PAI de El Mirador crea su árbol del otoño

A los niños y niñas del PAI Mar de Colores les encantó poder pintar un montón de tubos de cartón.

Ahora que damos por terminado este primer trimestre del curso, vamos a recuperar una de las actividades del PAI Mar de Colores que se nos quedó en el tintero.

Una hojita por aquí…

El caso es que una dio comienzo el otoño era hora de ambientar la clase de acuerdo a la estación, así que a las educadoras del centro se les ocurrió que podían crear un árbol con los rollos de cartón que tenían para reciclar.

Así que el primer punto de la obra fue repartir los tubos a todo el mundo para que los pintaran de marrón y… ¡sorpresa! Se lo pasaron genial pintando los tubos, entre ellos y ellas, las mesas… Menos mal que las profes ya se lo veían venir y por eso siempre se trabaja con baby.

Una vez los rollos estuvieron secos los pegaron en papel continuo formando el tronco y las ramas del árbol, y la seño recortó el papel recreando la silueta del árbol.

¡Y así luce el árbol!

Una vez pegado el árbol en la puerta de clase, los niños y niñas del cole fueron plasmando de uno en uno sus manos con pintura, creando de esta manera las hojas del árbol.

Finalmente para darle un poco más de creatividad, pegaron las hojas secas que los artistas habían traído de sus casas.

Sobra decir que esta actividad fue un exitazo para los peques, ya que les encanta todo lo que tenga que ver con la pintura indiferentemente de si es con las manos o con pinceles, así que seguramente nos encontremos iniciativas similares en lo que queda de curso.

Tizas pone en marcha su proyecto de huerto

La Escuela Infantil Tiza va a poner en marcha este curso su propio huerto escolar.

La Escuela Infantil Tizas, de San Javier, se encuentra en una zona privilegiada para la agricultura, como ya pudisteis leer en anteriores entradas. Por eso es lógico que los mayores del cole se hayan decidido a plantar su propio huerto.

¡Gomets por todas partes!

Obviamente el proyecto Voz Natura es el mejor contexto para lanzar la iniciativa, así que en diferentes sesiones de su taller han ido dando poco a poco, sin prisa pero sin pausa, todos los pasos necesarios para acabar teniendo su propio huerto escolar.

En la primera sesión fabricaron sus semilleros. Para eso se valieron de los vasitos de yogur que ya se habían comido, de forma que pudieron reutilizar el envase y darle una nueva vida. Aunque también hay que reconocer que eran un poco sosos, por eso se centraron en decorarlos y personalizarlos, que fue una excusa perfecta para poder darle un poco de vida a todo el talento artístico que atesoran estos niños y niñas.

Con las preciosas macetas ya preparadas llegó la hora de darles el uso para el que se prepararon, por eso la Brigada Ecológica Cativos Tizas se armó con tierra y semillas y se puso manos a la obra. En ese tremendo huerto que están preparando habrá: rabanito redondo rojo, perejil de hoja lisa, hinojo de Florencia, escarola doble de verano, mostaza blanca, tomillo, cilantro, rúcula, espinaca Viroflay, perifollo común, lechuga romana larga, cebollino, eneldo y manzanilla. Es decir, una variedad espectacular que probablemente acabarán degustando en el comedor.

¿Qué plantaré aquí…?

Después de regar y comprobar que estaba todo bien, las macetas viajaron a su primer destino: la ventana del cole. Ahí pasarán el principio de su vida para que los niños y niñas del centro puedan ver todos los días cómo evolucionan y aprender de su crecimiento, regarlas y ¡contarnos que ya ha salido algún brote! A lo largo del curso intentaremos contaros cómo progresa esta preciosa iniciativa.

 

Los abetos poblarán Los Alcázares

Los niños y niñas de Los Alcázares expusieron sus creaciones en la cristalera del Concilia.

El Centro de Conciliación de Los Alcázares se encuentra en un paraje costero y sin montes, pero eso no es impedimento para que se sumen al proyecto Voz Natura de este año, que como sabéis está enfocado en la recuperación del monte.

Algo más de musgo…

Para comenzar esta actividad Voz Natura en un paisaje tan diferente del gallego, que es en el que se diseña la programación, las educadoras del Concilia han dedicado varias jornadas a explicar la importancia de cuidar el monte para prevenir los incendios y la contaminación, así como de la reforestación para reponer los ejemplares quemados, muertos o enfermos, o simplemente lograr que un «organismo» como el bosque pueda seguir creciendo con algo de ayuda.

La primera actividad fue ilustrar un árbol de otoño con las huellas de sus manos. Así que una vez las educadoras diseñaron el árbol desnudo y sus hojas, los niños y niñas de Los Alcázares procedieron a estampar sus manos en las hojas para lograr una composición típica del otoño.

Después de plantar, hay que regar.

Otra de las actividades fue colorear el tronco de un abeto y simular todo su follaje pegando musgo.

Una vez terminadas estas dos actividades, pegaron todo el trabajo en las cristaleras del centro para que todas las familias pudiesen disfrutar de cómo se trabaja en el cole.

Pero sin duda la actividad principal fue otra muchísimo más comprometida:

Aprovechando un cercado que hay al lado de la puerta del Concilia, las Brigadas Ecológicas Cativos Los Alcázares se han puesto manos a la obra y han plantado abetos para donárselos al ayuntamiento una vez estos sean ya grandecitos.

Las profes del cole nos cuentan que les habría encantado hacer una reforestación, pero en su zona no es posible así que han optado por criar unos arbolitos que en un futuro adornaran las plazas y jardines del municipio, por lo que podrán visitarlos siempre que quieran.

La almendra también es protagonista en La Xara

Los niños y niñas de La Xara elaboraron unas deliciosas bolitas de almendra.

El naranjo suele ser la especie autóctona de la que hablamos cuando nos referimos a la EIM Mestra Vicenta Estela, pero no debemos olvidar que el almendro es otro de los árboles más característicos de la zona, por lo tanto no es de extrañar que las educadoras del cole también insistan todos los años en trabajar esta especie y su delicioso fruto.

Primer paso.

Y como ya sabe todo aquel que siga el blog, la forma más divertida y eficiente de trabajar con un alimento es siempre en el taller de cocina. De esta forma podrán manipularlo y experimentar directamente con él. Además, como es una actividad en la que los niños y niñas son los protagonistas de su aprendizaje, este es significativo, por lo que se multiplica el interés que muestran durante todo el proceso.

Como es lógico, para trabajar en el taller de cocina es necesaria una receta y esta vez se decantaron por hacer unas bolitas de almendra.

El toque final…

Lógicamente, el primer paso fue conocer el producto estrella, así que las educadoras les dieron las almendras aún con cáscara para que las pudieran manipular y experimentar con ellas.

A continuación hicieron lo mismo pero con el resto de ingredientes de la receta: leche, galletas, cacao, azúcar, mantequilla, almendra molida…

Y finalmente, como no podía ser de otra forma, han seguido paso a paso la receta hasta conseguir una masa homogénea con la que hacer las bolitas que luego rebozarían en la almendra molida y con las que se lo pasaron en grande.

Por supuesto, alguna se comieron, pero todo el mundo se pudo llevar a casa una muestra de estas deliciosas bolitas de almendra.