Monthly Archives: marzo 2018

La primavera llega a Vedra más limpia que nunca

Los niños y niñas de Vedra salieron de paseo y dejaron el bosque impoluto.

 

Llega la primavera y con ella el día del árbol, así que en la EIM Vedra han aprovechado para salir al bosque que tienen al lado del cole para hacerle un lavado de cara y recibirla de la mejora manera posible.

Buscando bichos y plantas…

Seguramente ya habráis leído en otras publicaciones que en este cole se presta mucha atención al estado de su jardín y del bosque colindante, así que en una fecha tan señalada y aprovechando el buen día, no iban a ser menos.

Los mayores del cole se han abrigado y han salido decididos a llevarse toda la basura que fueran encontrando a su paso.

Ya os imaginaréis que este tipo de actividades es muy productivo, pues además de conocer su entorno y realizar una actividad que les ayudará a entender la importancia de cuidar el medio ambiente, supone también la excusa perfecta para realizar un poco de ejercicio al aire libre.

Brigada Ecológica Cativos Vedra.

Así que con todo el mundo preparado y las profesoras con sus respectivas bolsas, la Brigada Ecológica Cativos Vedra salió con paso firme a hacer un recorrido por los alrededores del cole.

Como el trabajo en el aula había sido muy bueno durante todo el curso, no hizo falta explicar cómo se clasificaban los residuos o dónde era más común encontrarlos, por eso en realidad podemos hablar de un apacible paseo por el campo con las profes a las que iban preguntando todas cuantas dudas les surgían, tanto de plantas, como animales o el tiempo.

Seguramente de esta brigada saldrán grandes amantes de la naturaleza, que valorarán la suerte que tienen de vivir en la tierra en la que viven e irán de paseo al campo comportándose como la gente civilizada que ya son.

Por último pero no por ello menos importante, hay que decir que estos niños y niñas se saben cuidar muy bien, por eso al final del paseo pararon un momento a disfrutar y reponer energías con un delicioso desayuno.

El Mirador, la huerta de Europa

El curso del PAI Mar de Colores fue un verdadero máster en agricultura.

El PAI Mar de Colores de El Mirador, en San Javier, es conocido en todo el continente por exportar algunas de las verduras y hortalizas más ricas que se pueden comprar en los supermercados. Así que es normal que teniendo en cuenta que muchas de las familias del cole se dedican a la agricultura, esta haya englobado un montón de actividades a lo largo del curso.

1. Los semilleros.

Pero como siempre y para que os podáis hacer una idea, vamos a hablar un poco de la historia de El Mirador y su economía.

En primer lugar hay que decir que ya era conocido por su nombre en el siglo XVII, pero que no fue hasta el XVIII cuando se construyó el pueblo alrededor de la ermita de la Virgen del Rosario. Hasta ese momento su territorio estaba dedicado al pastoreo trashumante y el cultivo de secano.

Hoy El Mirador se encuentra al norte del municipio costero de San Javier y se localiza en la extensión árida del Campo de Cartagena. Es también una de las localidades murcianas con más actividad agrícola y sus cultivos bajo plástico de hortalizas y flor de corte han generado una importante producción, siendo varias las empresas y cooperativas dedicadas a la manufactura de los productos cultivados.

2. La cajita misteriosa.

Dicho esto, es lógico que a través del huerto escolar se haya enfocado el curso a conocer las tradiciones referentes a este modo de vida y en general, acercarse a la cultura agrícola de la que viven la mayoría de las familias del centro. De esta forma, los niños y niñas del cole han podido aprender a identificar los diferentes productos que pueden encontrar en el campo y su importancia para la salud, además de las herramientas que se utilizan o los ciclos de los cultivos.

Para llevar acabo estos objetivos se programaron actividades durante todo el curso, y como es lógico, la primera de ellas fue la siembra, para lo que se contó con la colaboración, una vez más, de Semilleros Mirajauca, que aportó un montón de semillas para empezar a trabajar el huerto y que la Brigada Ecológica Cativos El Mirador se estrenase en el mundo de la agricultura.

3. Papá trabaja el campo.

A la siguiente actividad la llamaron «La cajita misteriosa». A través de ella se mostraron las herramientas necesarias para trabajar el huerto y se apostó por la posibilidad de crear cada uno las suyas propias con materiales reciclados. Una vez terminado este proceso de fabricación, en la caja se podían encontrar herramientas como: pala, rastrillo, regadera…

Un tiempo después recibieron la visita de un padre agricultor que llegó al cole con su tractor. Todo el mundo se quedó alucinado y pudo ver su funcionamiento y algunas características como sus enormes ruedas. Ya que estaba allí aprovecharon para hacerle algunas preguntas sobre su oficio, y muy amablemente contó que llevaba 28 años dedicado a la agricultura, empezando de crío y terminando por heredar el negocio familiar, que era muy complejo porque hay factores como el clima que no se pueden controlar. También dijo que normalmente planta pimientos, calabacín o brócoli y los vende al mercado nacional e internacional.

4. El Dulze

Después de recibir a un profesional del sector en el cole, el siguiente paso para ir un poco más allá era visitar las instalaciones como las de El Dulze, donde pudieron ver sus invernaderos y aplicar sus ya extensos conocimientos en la materia con actividades como sembrar en macetas.

Finalmente, para resumir y visualizar todo lo que habían aprendido sobre la agricultura de su municipio se pusieron manos a la obra y plasmaron todo en un mural de grandes dimensiones titulado El Mirador. La huerta de Europa.

Como es costumbre en las Brigadas Ecológicas Cativos, se sirvieron principalmente de materiales reciclados para representar una infraestructura tan típica en la zona como es el invernadero. Además, no podían faltar algunos de los productos más cultivados, como son los pimentos, lechugas, tomates… Y todo esto, en la entrada de la escuela junto a un rincón temático en el que volver a ver y manipular con algunos de esos productos que, recordemos, nos ayudarán a mantener una dieta saludable.

5. ¡Visita con premio!

Y como todo este esfuerzo no podía quedar sin premio, el proyecto del PAI Mar de Colores llegó a oídos del ayuntamiento y tanto el Alcalde de San Javier José Miguel Luengo como el Concejal de Agricultura Sergio Martínez, se personaron en el centro para felicitar a todo el mundo por su inmensa labor. Además, llevaron material para realizar una nueva plantación en el huerto escolar y un carnet que acreditaba a la brigada como “Grandes agricultores de la huerta de Europa”. Sin duda, un reconocimiento más que merecido.

 

L’Escoleta de Denia visita el Parque de Torrecremada

La Brigada Ecológica Cativos Denia prestó mucha atención a las explicaciones del educador ambiental.

Los niños y niñas de la Brigada Ecológica Cativos Denia son muy profesionales a la hora de realizar sus actuaciones, por eso no es de extrañar que les haya interesado tanto la visita a los preciosos jardines de Torrecremada.

¿Alquien ve las tortugas?

Como no podía ser de otra forma, han ido acompañados de un educador ambiental del ayuntamiento, que les ha explicado todo de maravilla, aunque se ha tenido que desdoblar, ya que al ser tantos fue necesario dividirse en dos grupos para realizar las actividades.

La actividad principal ha sido realizar una pequeña plantación de cilantro en macetas, algo para lo que los niños y niñas del cole (igual que acabamos de ver con los de La Xara) están sobradamente preparados.

Pero además, también pudieron dar de comer a las tortugas que viven en el parque y darse una pequeña vuelta por el huerto urbano que hay dentro de las instalaciones y que cuida un eficiente grupo de jubilados.

Como era de esperar y como estaréis imaginando, todo el mundo se lo pasó en grande en la que sin duda será una de las mejores excursiones del curso en Denia.

El nuevo huerto aromático de La Xara

La Brigada Ecológica Cativos La Xara supervisando su huerto aromático.

La Brigada Ecológica Cativos de la Escoleta Mestra Vicenta Estela de La Xara llevaban una buena temporada con ganas de poner en marcha su huerto escolar, ¿y qué mejor manera de comenzar que aventurándose con las plantas aromáticas?

Presentado el tema.

En primer lugar y teniendo en cuenta que podía haber miembros del grupo que no estuvieran completamente familiarizados con ellas, se aprovechó una de las asambleas de primera hora de la mañana para hablar sobre ellas y sobre algunos de los elementos necesarios para poner en marcha el huerto.

Una vez que ya se habían puesto en común los conocimientos de cada una de las dos aulas del cole, llegó el momento de preparar los semilleros. Como siempre, aquí todo el mundo pudo dar rienda suelta a su vena artística decorando sus semilleros elaborados con material reciclado.

Acabando los semilleros.

Una vez preparados, los llenaron con tierra, enterraron algunas semillas de orégano, romero y albahaca y regaron. Desde ese momento ya conocían el proceso de plantación, las diferentes semillas que había en los semilleros y cuáles eran aquellos de los que se tenían que hacer responsables.

Mientras los semilleros iban creciendo poco a poco, la Brigada Ecológica Cativos La Xara y sus educadoras aprovecharon para preparar el huerto del que disponen en la escuela. Cogieron sus herramientas y el sustrato para dejar la tierra en unas condiciones perfectas para las plantas.

¡Fresquísimo!

Antes de comenzar la propia plantación, los niños y niñas del cole tuvieron la oportunidad de oler y manipular las plantas una última vez antes de dejarlas en la tierra.

Como veis, en esta actividad han completado el ciclo de las plantas, pero también han conocido varios tipos y han trabajado con ellos, utilizando además las herramientas adecuadas y, en definitiva, convirtiéndose en unos expertos agricultores que seguramente nos sorprenderán en un futuro con sus dotes.

Beniel se presenta con un cuento de Cati y Tivo

Los niños y niñas del CAI Beniel disfrutaron con el cuento de Cati y Tivo.

Cati y Tivo llegaron a Beniel en el 2010 y desde entonces han tenido tiempo de conocer varias generaciones de Cativos y familiarizarse con un pueblo que los ha acogido maravillosamente.

Esto lo podemos ver en el centro de Beniel.

Ahora, junto a las educadoras del cole, quieren presentar este municipio de la huerta murciana al resto de centros de la Red Cativos, y han pensado que sería una gran idea hacerlo recordando su paso por los sitios más entrañables de Beniel.

Para que lo podáis ir ubicando, Beniel es un municipio murciano de más de 10 000 habitantes y que limita con Orihuela (Alicante) aunque solo está a 30 minutos de Murcia capital.

Beniel ha tenido cierta importancia desde la edad media por la construcción de los famosos Pinochos, que servían para separar los reinos de Castilla y Aragón y, ahora, la Comunidad Valenciana de la Región de Murcia.

Y esto es el río Segura a su paso por Beniel.

Pero además, en el centro del pueblo también se pueden encontrar el ayuntamiento y su iglesia, que datan del siglo XVIII; la estatua-homenaje a la mujer huertana o el Centro de Artes Escénicas, donde cada final de curso los niños y niñas del Centro de Atención a la Infancia celebran su festival de fin de curso.

Por otra parte, o mejor dicho, por todas partes ya que para algo rodea el pueblo, encontraremos el río Segura, que baña toda la comarca y permite que la tierra sea tan fértil, habiendo huertas y árboles frutales por todas partes. Además, visitando el puente de Beniel podremos tener una vista privilegiada del río y además podremos alimentar a los patitos que allí viven y son muy agradecidos.

Photo finish.

Si con esto ya os estáis pensando visitar Beniel, os interesará saber que la fiesta típica es la Candelaria a principios de febrero. En ese momento en el que tradicionalmente se despiden las tinieblas del invierno, todo el que visite Beniel podrá disfrutar de su feria y la pólvora con su famosa traca.

Básicamente, estos son los escenarios por los que transcurre el cuento de Cati y Tivo en Beniel, y como los niños y niñas del cole querían imitar su aventura, decidieron fabricar sus propios Pinochos y organizar una carrera por todo el centro hasta ellos. Sin duda una buena forma de terminar el día.