Monthly Archives: diciembre 2015

Los Montesinos cierra el ciclo de las 3R

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Los mayores de Los Montesinos han entendido perfectamente cómo utilizar los cubos de reciclaje.

Las educadoras y alumnado de Los Montesinos están muy comprometidos con el proyecto Voz Natura y por tanto, con los principios que propone. Uno de ellos es el ciclo de las 3R: reducir, reutilizar, reciclar.

Bandejas para las fichas.

Bandejas para las fichas.

Obviamente, la primera de estas R está al alcance de todos, ya que reducir el consumo para no generar más que los residuos imprescindibles es un paso básico para que las otras dos R funcionen eficazmente. La siguiente es reutilizar, y en este aspecto los niños y niñas de Los Montesinos son unos auténticos maestros. Para darse cuenta, uno no tiene más que fijarse en todos los nuevos materiales para el aula, juguetes, elementos decorativos, etc. que han creado en los últimos cursos.

Escuchando atentamente.

Escuchando atentamente.

Pero esta vez las educadoras han ido un paso más allá y se han propuesto trabajar a fondo la última de las 3R: el reciclaje. Esto ha sido posible después de comprobar la cantidad de papel y envases plásticos que tiraban en las papeleras del aula.

¡Y ya reciclando!

¡Y ya reciclando!

De esta forma, los mayores del cole ya están separando los residuos cada vez que se limpian los mocos, terminan de comer, etc. diferenciando y separando los materiales con ayuda de las profes. Además, con esta sencilla iniciativa también están trabajando los colores, principalmente azul y amarillo que son los que se corresponden con el papel y los envases plásticos.

Por ahora está siendo un éxito y todas las clases implicadas utilizan correctamente los contenedores, y partir de enero se les unirán también las de 1 y 2 años que ya habrán dejado muy atrás el proceso de adaptación y están deseosas de participar en las actividades de los mayores.

¡A la rica lechuguita de Conxo!

cajón de lechugas

El cajón de lechugas de Cativos Conxo está ya a máximo rendimiento.

Los niños y niñas de Cativos Conxo comenzaron el curso con unas ganas tremendas de aprovechar sus huertos con encanto y se dedicaron a plantar lechugas y calabazas en los pequeños invernaderos del patio.

El antes...

El antes…

... y el después.

… y el después.

El problema surgió cuando ya bien entrado el otoño todas estas plantas empezaron a encontrarse sin espacio para continuar desarrollándose. Como solución, decidieron construir un improvisado invernadero aprovechando un cajón construido con tablas de palés.

Para conseguirlo se hicieron con plástico transparente y, después de transplantar sus lechugas, cubrieron el cajón utilizando cinta adhesiva para asegurarse de que el techo se mantenía tenso. A continuación lo aseguraron con unas rejillas para protegerlo todo del viento y de la visita inesperada de algún gato curioso.

¡Aún no! Falta el aliño.

¡Aún no! Falta el aliño.

Ahora, el cole de Conxo tiene deliciosas lechuguitas por todas partes que los peques están desando probar en los menús del comedor, por supuesto, ¡sin protestar!

Los niños y niñas de Palencia saborean el otoño

Los niños y niñas de Palencia pudieron conocer, manipular y probar muchas frutas y frutos secos propios del otoño.

Los niños y niñas de Palencia conocieron, manipularon y probaron frutas y frutos secos de otoño.

En la escuela infantil municipal de Palencia adoran experimentar con el entorno y las estaciones son una oportunidad perfecta para conocer más sobre él. En este caso, el otoño nos brinda una gran cantidad de conceptos y elementos nuevos que los peques han ido descubriendo poco a poco.

Los más ¡pequeños también!

¡Los más peques también!

Una de estos elementos son las típicas hojas secas con las que todos identificamos esta época del año. Los niños y niñas del cole Casilda Ordóñez las han manipulado y jugado con ellas en una de las actividades más divertidas para ellos.

Expectación con los piñones

Descubriendo los piñones.

Además, el otoño también nos brinda gran cantidad de frutas y frutos secos que conocer, manipular y probar como la granada, el caqui y el membrillo (a mayores de aquellos con los que ya están familiarizados), que reclamaron toda su atención y sirvió de pretexto para que las educadoras insistiesen en la importancia de comer fruta para crecer sanos y fuertes.

¡Gracias familias!

Y esta es la exposición del otoño.

Nuestros peques también conocieron, aunque sin probarlos, algunos frutos secos como las nueces, avellanas y piñones. Sin embargo, las educadoras tuvieron la oportunidad de asar unas castañas y su alumnado pudo llevarse a casa un tradicional cucurucho especialmente preparado para ellos.

Estas actividades quedaron recogidas en una exposición en la que los papás y mamás colaboraron aportando dibujos realizados con los suyos y manualidades con elementos del otoño, además de frutos secos y hojas. Vamos, que les ha quedado una muestra chulísima.

El milagroso huerto urbano de San Rosendo

Los niños y niñas de San Rosendo aprovecharon un pequeño hueco en la fachada para crear un huerto urbano.

El hueco en la fachada de San Rosendo ha sido suficiente para crear un huerto.

La escuela infantil San Rosendo de Ferrol (que se ha unido este curso a la Red Cativos) contaba con un pequeño espacio inutilizado en la fachada que las educadoras han decidido convertir en un huerto urbano vertical y para el que han organizado actividades en dos proyectos complementarios.

Adornando los semilleros.

Adornando los semilleros.

El primero de estos proyectos era la creación del huerto, para el que se sirvieron principalmente de materiales reciclados. El primero de ellos, un fantástico palé que pintaron entre todos y una vez fijado en la pared sirve e base para todo el huerto.

Detalle de la mariposa.

Detalle de la mariposa.

A partir de ahí la creatividad se desbordó y nuestra brigada elaboró múltiples soportes para su cosecha: unos semilleros reutilizando envases de yogur correspondientemente decorados; unas cajas de porexpán, cortesía de una mamá, para plantar especias y hortalizas; y unos maceteros cortando botellas de plástico diagonal y longitudinalmente. Además, las palas utilizadas para rellenarlos también fueron elaboradas cortando diagonalmente botellas pequeñas de agua.

- Otra semilla...

– Otra semilla…

Por otra parte, el segundo de los proyectos buscaba decorar el huerto urbanos con motivos otoñales aprovechando la dinámica de trabajo de los peques. Para lograrlo colorearon el cuerpo de unas mariposas y añadieron las alas con unas hojas secas recogidas en una salida al parque. Además elaboraron unos caracoles con plastilina amarilla para el cuerpo, un caparazón de castaña y una preciosa hoja a modo de alfombra.

Y este es el resultado final del huerto urbano de San Rosendo.

Y este es el resultado final.

Finalmente quedaba el proceso de montaje, para el que nuestra brigada recibió la ayuda de los vecinos, que muy dispuestos se prestaban a colaborar a su paso por delante de la escuela San Rosendo, apuntalando los maceteros verticales y atando con sedal los horizontales y los semilleros.

Ahora, una vez terminado todo el proceso, la brigada ecológica de Cativos San Rosendo deberá cuidar y supervisar sus plantas (cilantro, perejil, manzanilla, habas y zanahoria) mientras decide qué va a cocinar con ellas. ¿Se os ocurre algo?

La vida ilumina la escuela de Molina de Segura

Los mayores salieron al patio a ver en qué se podía convertir una simple semilla.

Los mayores salieron al patio a ver en qué se podía convertir una semilla del tamaño de las que acababan de ver.

Los niños y niñas del CAI Nuestra Señora de la Asunción de Molina de Segura han trabajado durante una semana un concepto tan bonito como la vida. Las educadoras han comenzado a explicar a nuestros peques cómo el proceso que comienza plantando una semilla termina convirtiéndose en un un gran árbol.

Aquí no se puede plantar.

Aquí no se puede plantar.

La actividad comenzó en la asamblea del lunes cuando las educadoras les han mostrado unas semillas de lechuga y zanahoria y nuestros peques las pudieron examinar. Desde ese momento establecieron la relación entre las diminutas semillas y los grandes árboles, la tierra y el agua que necesitan para vivir, además de su importancia y cuidado en no desperdiciarla, especialmente en una región como la murciana.

Trabajo en equipo.

Trabajo en equipo.

A continuación la brigada de Molina plantó sus semillas de lechuga y zanahoria, que revisarán todos los lunes para apreciar sus cambios y acompañarla y cuidarla durante el proceso. Como en la escuela no hay sitio para trasplantarlas y en las jardineras no podrán crecer lo suficiente, realizarán una excursión a una finca agroecológica como ya hicieron el curso pasado y dejar allí sus plantas.

El descubrimiento del maíz en Oroso

Los niños y niñas de Oroso se lo pasaron en grande con las marionetas y la representación teatral.

Los niños y niñas de Oroso se lo pasaron en grande con las marionetas y la representación teatral.

El maíz es uno de los alimentos más extendidos e importantes en nuestra dieta, y los niños y niñas de Oroso han dedicado una semana a conocerlo y experimentar con él. Como es habitual, los mayores han tenido su primera toma de contacto con las propias mazorcas, y han podido manipularlas y jugar con ellas.

Las marionetas

Las marionetas.

Una vez realizadas las presentaciones, han aprovechado las hojas de las mazorcas para elaborar unos muñecos que protagonizarían un pequeño teatro de marionetas. De hecho, tal fue el éxito, que muy probablemente será necesario repetir estas funciones periódicamente.

Por supuesto, este tipo de actividades implica trabajar con mucho vocabulario nuevo en diversos idiomas. En este caso, los niños y niñas de Oroso sintieron especial curiosidad por el nombre de la hoja de la mazorca en gallego: carrupa.

Finalmente la temática del maíz también se extendió al taller de música, donde trabajaron la canción “Pan de millo” (Pan de maíz), que narra todo el proceso del cereal acompañado de una coreografía que les ayuda a comprender el proceso de la planta desde que se siembra hasta que se cosecha y finalmente nos permite elaborar el delicioso pan de maíz.

Los monstruos del reciclaje de Torre Pacheco

Los niños y niñas de Torre Pacheco contaron con la ayuda de los monstruos del reciclaje.

Los niños y niñas de Torre Pacheco contaron con la ayuda de los monstruos del reciclaje.

La brigada ecológica de la escuela infantil municipal “San Antonio” ha comenzado el curso aprendiendo como llegar a ser verdaderos héroes del medio ambiente. Para conseguirlo es imprescindible conocer las 3R del ecologismo: reducir, reutilizar, reciclar.

En plena faena...

En plena faena…

Para ello comenzaron con una sencilla actividad en la que hicieron unas maracas reutilizando los botes de los batidos que ya se habían tomado. En primer lugar los personalizaron con gomets de colores, y cuando estuvieron satisfechos con el resultado introdujeron arroz o lentejas. Finalmente las educadoras cerraron los botes con un trocito de tela e hilo dejando las maracas listas para los peques.

... y ya terminada.

… y ya terminada.

Tras aplicarse en la reutilización de productos desechables, nuestra brigada ecológica siempre dispuesta se centró en las tareas de reciclaje. Para ello han contado con la ayuda de los monstruos del reciclaje, que les facilitaron asimilar qué material se corresponde con cada tipo de contenedor: el papel en el azul, los orgánicos en el verde y los envases ligeros en el amarillo.

Para desarrollar la actividad las educadoras esparcieron algunos de estos elementos por el patio de la escuela cerca de los monstruos del reciclaje, y entre todos lo resolvieron sin ningún problema. Ahora, la brigada ecológica Cativos de Torre Pacheco ya está preparada para realizar estas labores fuera del cole.

Los monstruos del reciclaje ayudaron a la brigada a diferenciar los materiales que componían los residuos y separarlos.

Los monstruos del reciclaje ayudaron a la brigada a separar los residuos.