BIODIVERSIDAD INTERMAREAL Y CULTIVOS MARINOS

ourizosSabemos que el nivel del mar en Galicia no siempre es el mismo, sino que varía en función de las mareas. Su amplitud cambia debido a la diferente atracción gravitatoria que producen el Sol y la Luna sobre la superficie líquida de la Tierra. Las mareas se producen en todo el globo con mayor o menor intensidad y frecuencia.

En nuestras costas la variación anual, entre la máxima bajamar y la pleamar, se acerca a los cuatro metros y medio. En este ambiente tan extremo y cambiante, llamado intermareal, se reúnen una serie de organismos muy característicos, adaptados a vivir en el agua de mar y a tener mecanismos de protección frente a la deshidratación cuando las mareas los dejan al descubierto.

Podríamos dividir los ecosistemas según el tipo de sustrato:

– Blandos o móviles: incluyen zonas de arenosas, donde tanto las algas como los animales se encuentran adaptados a resistir los cambios físico-químicos que se producen en este ambiente. Aquí se puede encontrar una alta biodiversidad de seres vivos de todos los tamaños enterrados a distintas profundidades dentro del sustrato.

– Duros o fijos: son principalmente las costas rocosas, en las que los animales y plantas, además de soportar los cambios periódicos de salinidad, insolación y temperatura, han desarrollado un sistema de fijación para permanecer unidos frente al arrastre del oleaje. Tanto los animales como las algas que colonizan las rocas se encuentran dispuestos en horizontes exclusivos para las características propias de cada una de las especies.

En los cerca de 1.400 km de costa de Galicia, se alternan unos y otros ecosistemas, duros y blandos, con distinta exposición al mar según se encuentren dentro de las rías o fuera de ellas. Tradicionalmente han sido utilizados para desarrollar cultivos marinos, de donde se extraen mariscos como almejas, berberechos, navajas, en los blandos; y percebes, mejillones y erizos en los rocosos.

Los profesionales del mar que se dedican a este tipo de cultivos se llaman mariscadores y desarrollan su trabajo como si de un cultivo en tierra se tratara, realizando siembras de semilla,  limpiezas y llevando a cabo la cosecha en las épocas adecuadas de modo sostenible (marisqueo).

Si quieres conocer cómo es su trabajo y los problemas medioambientales que se encuentran mientras lo realizan, ponte en contacto con una de las Cofradías de Pescadores de vuestra zona. Ellos os pueden guiar de modo seguro y ayudar a descubrir la biodiversidad y la riqueza de los recursos marinos renovables que explotan.

El cultivo de mejillón en bateas reproduce las condiciones óptimas de vida de esta especie dando lugar a una industria propia.

Información sobre actividades en el intermareal de Illas Atlánticas.